Tres de cada cuatro empresas del Valle de Uco (76%) tuvieron una caída en sus ventas en el último trimestre y una de cada tres se vio obligada a reducir su planta de personal por este motivo. Sin embargo, las inversiones siguen llegando a esta región mendocina, pero de la mano de las grandes empresas, mientras las pymes luchan por sostenerse.
Los datos surgen de una encuesta realizada por el economista Rodrigo González para la Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Turismo de Tunuyán (CIAT), que el 27 de noviembre celebrará su 65º aniversario con un sunset.
El presidente de la entidad, Carlos Dávila, explicó que hace tres años realizan dos relevamientos anuales: un informe socioeconómico, que presentan en marzo, y este, de clima de inversión y expectativas empresariales, que comparten para el aniversario de la Cámara. Precisó que, en 2026, la encuesta incluyó a 110 empresas y que los resultados reflejan lo que está sucediendo en las economías regionales.
Planteó que la gran inversión, que es la que tiene una mirada de mediano y largo plazo, sigue llegando al Valle de Uco, y señaló como un ejemplo los US$ 44 millones que el Grupo Peñaflor destinará a una nueva bodega en Tunuyán, que comenzará a operar para la vendimia 2027. También, que está previsto que se sumen entre un 10% y un 15% más de camas al alojamiento disponible en la zona, enfocada en el segmento de 4 y 5 estrellas.
Sin embargo, Dávila resaltó que hay un desacople con lo que sucede con las pymes, que son entre el 85% y 90% de las empresas del Valle de Uco, y tienen entre 1 y 10 empleados cada uno.
Carlos Dávila, presidente de la Cámara de Comercio de Tunuyán, planteó la compleja situación que atraviesan las pymes del Valle de Uco
Los números del Valle de Uco
Además de la caída en las ventas y la pérdida de puestos de trabajo, la encuesta mostró que el 65% de las empresas no tomó crédito, y que, las que lo hicieron, el 19% fue para cubrir costos y deudas, frente a un 16% para invertir; algo que marca un cambio de tendencia con respecto al relevamiento de 2025, cuando eran 15% y 25%, respectivamente.
Por otra parte, la mitad de los consultados se atrasó con algún vencimiento en el último año: 37% en impuestos, 30% con proveedores y 16% con los bancos. El informe señala que la caída en las ventas se vincula con la mora: tuvo atraso en los pagos el 57% de quienes redujeron su facturación (30% del resto) y el 76% de los que se endeudaron para cubrir costos.
En cuanto a las estrategias para sostenerse, el 55% indicó que sostuvo precios resignando rentabilidad o con deuda; el 30%, que redujo costos (personal o importaciones). El 67% de las empresas aplicó al menos una estrategia defensiva. Pero 62% apeló a acciones “ofensivas”: 39% buscó nuevos mercados, 32% invirtió en tecnología y 17% reconvirtió la actividad.
Esta diferenciación del tipo de estrategia implementada se observa en los resultados: entre quienes solo aplicaron estrategias ofensivas, 45% tuvo caídas de ventas, frente a 94% de quienes solo se defendieron.
Cómo acompañar a las pymes
El relevamiento arrojó que dos de cada 3 empresas (67%) cambió su modelo de negocio en los últimos tres años y que el 45% optó por diversificar los productos o servicios. Esto les permitió atenuar en parte la caída (33%), sostener la actividad (29%) o crecer (13%). Sin embargo, también muestra otro dato: el 50% lo hizo con capital propio, versus el 23% que recurrió a un crédito o financiamiento. Es decir, se trató de una reconversión autofinanciada.
Dávila manifestó que el crédito es insuficiente, porque hay opciones, pero los plazos y las tasas no se corresponden con las necesidades de las pymes para afrontar este proceso. “No se puede transitar esta situación sin apalancamiento. Los costos de la producción agrícola subieron siete, ocho veces y los precios, en el caso de la vitivinicultura, son los mismos desde 2023”, señaló.
Un dato adicional: el 64% de los consultados tiene inversiones frenadas, principalmente por la incertidumbre y la falta de crédito. Su concreción podría generar unos 530 puestos de trabajo directos (unos 400 en el Valle de Uco, con una mediana de 5 por empresa).
Agroindustria, turismo y comercio
La caída en las ventas alcanza al 82% en la cadena agroindustrial y en turismo y comercio; situación sin grandes variaciones con respecto a 2025. Juan Asqueta, responsable de la específica de Turismo de la Cámara de Comercio de Tunuyán, comentó que se espera que en noviembre y diciembre repunte un poco la ocupación, pero vienen de meses muy duros. Añadió que hay negocios que han vendido el fondo de comercio y otros que lo están analizando, sobre todo en el centro del departamento.
Planteó que, si bien falta infraestructura turística en el Valle de Uco, en particular alojamiento, tiene opciones para todas las gamas: desde hoteles dos estrellas hasta la alta gama. Coincidió en indicar que hay proyectos que se van a inaugurar en 2027, que apuntan a un público muy de nicho y que, si bien generan empleo, no es como el turista nacional, que consume en otros comercios.
Asqueta expresó que necesitan más promoción y que hace años que reclaman la posibilidad de tener un paso fronterizo con la región metropolitana de Santiago de Chile, lo que les permitiría desarrollar el turismo de montaña.