Señal simbólica: Massa le devolvió $10.000 millones al Central mientras apura el ajuste fiscal

Sergio Massa, nuevo ministro de Economía de la Nación. (Clarín)
Sergio Massa, nuevo ministro de Economía de la Nación. (Clarín)

El ministro financiará el rojo fiscal hasta fin de año con deuda en pesos en el mercado local. Cómo es su estrategia y qué consiguió hasta ahora.

El ministerio de Economía empezó a desandar el camino de financiar el déficit fiscal con emisión monetaria y en una señal simbólica le devolvió al Banco Central 10.000 millones de pesos, mientras avanza el ajuste del gasto público en un marco de recaudación tributaria récord, con la idea de aquietar los tipos de cambio alternativos e ir enfriando la inflación.

La transferencia se oficializó este viernes en el Informe Monetario Diario, en el que quedó registrada con fecha del lunes 8 de agosto, tal como lo había anticipado días antes el ministro de Economía, Sergio Massa.

Se trata de una decisión política de arranque de gestión de Massa, para intentar mostrar al mercado que buscará hacer las cosas algo distintas a lo que el Gobierno venía realizando en materia de financiamiento monetario.

“Di la instrucción de no utilizar el saldo de adelantos del Tesoro para lo que resta del año. El día lunes se hará un reintegro por 10.000 millones al Banco Central, camino de cancelación que procuraremos continuar”, había dicho el funcionario en su primera conferencia de prensa como ministro el 3 de agosto.

Massa tiene previsto no volver a pedir Adelantos Transitorios ni Transferencias de Utilidades al Banco Central al menos hasta fin de año. Su idea es financiar el agujero fiscal con emisión de deuda en el mercado de capitales local.

Gustavo Ber, economista y director del Estudio Ber, opinó que los bonos y las acciones locales están aprovechando con mayor decisión el envión externo, pero aclaró que los operadores siguen atentos a avances en la implementación del “Plan Massa”.

“Ello se debe a que, tras los anuncios, se esperan progresos que apunten a la corrección de los desequilibrios, con epicentro fiscal y en la acumulación de reservas, dado que sólo así podría aspirarse a lograr una mejora en la confianza de los agentes económicos”, dijo Ber.

Una acción simbólica

¿Por qué es simbólica la devolución de 10.000 millones? Porque en los primeros siete meses del año el Banco Central le transfirió al Tesoro 630.051 millones de pesos. Y en los últimos doce meses, las transferencias alcanzaron los 1,343 billones de pesos.

Asimismo, la entidad que conduce Miguel Ángel Pesce le pasó al Tesoro unos 307.712 millones de pesos en concepto de transferencias de utilidades. Así, el financiamiento real del déficit alcanzó los 1,65 billones de pesos en los últimos doce meses.

Para tener dimensión: lo que Massa le devolvió a Pesce es el 0,6% de todo el financiamiento monetario de los últimos doce meses. En el Gobierno le restan importancia al monto, y destacan la señal política que se está dando para estabilizar la situación cambiaria.

Más simbólica es la devolución si se considera que el Tesoro acumula una deuda de 2,793 billones de pesos con el Banco Central por Adelantos Transitorios con los que la entidad fue financiando el déficit desde 2008 a la actualidad.

Con datos oficiales actualizados al 8 de agosto, se observa que la deuda del Tesoro con el Banco Central es casi igual al total de billetes y monedas que actualmente están en poder del público: 2,966 billones de pesos.

La gravedad de la situación se ve con mayor claridad al observar la pérdida patrimonial del Banco Central ante el incesante crecimiento de los pasivos de la entidad: la deuda por Leliq y Pases configura una deuda con el sistema financiero de 6,839 billones de pesos.

¿Qué margen da el FMI a Massa?

El acuerdo de refinanciación de la deuda del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) había establecido un techo de 705.200 millones de pesos (1% del PIB) para el financiamiento monetario.

Si el Gobierno se guiara por esa meta, aún podría disponer de 85.149 millones de pesos del Central. Pero, según Massa, el objetivo es no hacerlo.

Para el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), el mayor desafío que tendrá el Gobierno en materia de financiamiento estará en el cuarto trimestre, dado que si no acude más a la emisión monetaria, tendrá que generar un mayor endeudamiento en el mercado para cumplir con sus compromisos.

Para el 2023, el margen de emisión monetaria acordado con el FMI desciende al 0,6% del PIB. Mientras que para 2024, la meta es cero o “casi cero”.

La estrategia de financiamiento

El ministro está generando un fuerte ajuste fiscal por vía de la reducción de gastos, en un marco en el que la recaudación tributaria nacional creció al 87% anual en julio y al 71% en el consolidado de los primeros siete meses del año.

La segmentación de tarifas que se presentará en las próximas horas tiene que ver con la estrategia, dado que hará pagar de golpe la tarifa plana a un tercio de los usuarios del país, lo que permitirá un drástico descenso de los subsidios energéticos.

En paralelo, el martes el Tesoro fue al mercado y logró patear para 2023 un total 2 billones de pesos en vencimientos de agosto, septiembre y octubre de 2022, con una participación del 85% sobre los pagos programados de los instrumentos elegibles. El 60% está en manos del propio Estado.

Y el jueves Economía volvió a salir al mercado con una licitación de deuda, con la que obtuvo 182.772 millones de pesos, duplicando así el monto anunciado y pagando tasas efectivas cercanas al 100% anual. Y el 29 de agosto el Tesoro volverá a salir al mercado para colocar más deuda.

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