La crisis de SanCor ha llegado a un punto de inflexión, luego de que la Justicia santafesina declarara la quiebra de la emblemática cooperativa láctea a fines de abril, el proceso de venta de sus activos y unidades productivas se puso en marcha formalmente.
En una reunión clave realizada en la sede central de Sunchales, representantes judiciales y la administración de la firma recibieron a los seis grupos empresarios interesados en adquirir lo que queda del gigante lácteo.
Quiénes son los competidores para quedarse con SanCor
El proceso, supervisado por el juez Marcelo Gelcich, ha despertado el interés de importantes jugadores del sector alimenticio, tanto locales como internacionales. Entre los oferentes confirmados por el gremio Atilra se encuentran:
- Savencia: El gigante francés, dueño de Milkaut, cuya presencia genera expectativas por su experiencia global en productos de valor agregado.
- Adecoagro: Productora de Las Tres Niñas, que busca profundizar su integración en el mercado lácteo argentino.
- Punta del Agua y Elcor (fabricante de la manteca La Tonadita): Dos firmas con fuerte arraigo y especialización en el sector.
- La Tarantela: Empresa del rubro alimenticio que analiza la oportunidad de acceder a marcas con trayectoria.
- Gustavo Scaglione: El empresario de medios (dueño de Telefe Rosario y parte del Grupo América), quien, aunque estuvo ausente en la primera reunión, manifestó su intención de presentar una propuesta integral con el respaldo de socios del exterior.
Un gigante acorralado por las deudas
La caída de SanCor es el resultado de años de deterioro financiero. La cooperativa pasó de procesar más de 3 millones de litros de leche diarios en su época de esplendor a apenas 500.000 litros durante el último año. Actualmente, solo conserva seis plantas industriales de las catorce que supo operar, y la mayoría funciona muy por debajo de su capacidad instalada.
El pasivo de la empresa es asfixiante: arrastra una deuda total de USD 120 millones. El desglose judicial revela cifras críticas, incluyendo más de $12.788 millones en salarios adeudados entre mayo de 2025 y enero de 2026, y deudas impositivas y previsionales que superan los $6.349 millones.
A pesar de la quiebra, la Justicia permitió que la empresa siga operando bajo una "quiebra con continuidad de explotación" para evitar un perjuicio mayor a los 914 trabajadores directos y a los acreedores. El juez Gelcich justificó la medida al considerar que la cooperativa ya no era económicamente viable en el mediano plazo a través de un concurso preventivo.
El próximo paso fundamental será la publicación del pliego licitatorio, prevista para los próximos días, lo que permitirá a los interesados formalizar sus propuestas bajo la premisa de que "el que compra, compra todo". Mientras tanto, la comunidad de Sunchales y el sector lechero nacional aguardan con cautela el desenlace de una operación que podría redibujar el mapa de la industria láctea en Argentina.