22 de enero de 2026 - 15:32

Para FOEVA no hay crisis en el sector vitivinícola y aseguran que se trata de maniobras especulativas

Foeva salió a desmentir versiones de crisis profunda en la vitivinicultura, advirtió sobre discursos especulativos en la previa de paritarias.

La Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) salió a cuestionar con dureza las versiones que en los últimos días describen a la vitivinicultura argentina como un sector “en rojo” y al borde del colapso.

Si bien reconocen la caída del consumo interno y un contexto económico complejo, desde el gremio aseguran que esos factores no configuran una crisis terminal, sino condiciones que vienen siendo gestionadas por los distintos actores de la actividad.

En un comunicado, FOEVA expresó su “total desacuerdo” con los diagnósticos alarmistas y sostuvo que hablar de derrumbe generalizado no refleja la realidad del sector. En esa línea, recordó declaraciones recientes de Walter Bressia, presidente de Bodegas de Argentina, quien afirmó que “el 2026 va a ser un año de crecimiento mesurado, hay que ser cautos y no perder el foco”, y remarcó que la vitivinicultura atraviesa un proceso de estabilización tras un período difícil, pero lejos de una situación de colapso.

Desde la Federación también señalaron que la baja del consumo no implica necesariamente quiebras masivas ni pérdida de puestos de trabajo. Según explicaron, los casos de empresas que atravieszan reestructuraciones o negociaciones de deuda deben analizarse como situaciones puntuales y no como un diagnóstico extrapolable a toda la industria. “Hasta el momento ni FOEVA ni los sindicatos de base hemos recibido comunicaciones formales de crisis por parte de las empresas, ni ningún informe oficial que demuestre una caída estructural de la actividad que amerite tal nivel de alarma”, afirmó Daniel Romero, secretario de Prensa del gremio en un comunicado de prensa.

Romero reconoció que el escenario macroeconómico y la contracción del mercado interno generan tensiones, pero advirtió que no es la primera vez que, en esta etapa del año, se instalan discursos de crisis. “No nos resulta llamativo que en esta instancia el sector empresario hable de una crisis profunda. Es parte del folclore de la cosecha, en la previa de la paritaria y del inicio del año productivo propiamente dicho”, sostuvo.

En ese marco, FOEVA alertó que los planteos alarmistas suelen coincidir con el comienzo de las negociaciones salariales y buscan condicionar la discusión paritaria. “Cuando se habla livianamente de crisis, muchas veces lo que se intenta es justificar la falta de voluntad para pagar salarios dignos a los trabajadores y trabajadoras del sector”, señalaron desde la Federación.

Respecto de situaciones empresariales concretas, el gremio puso como ejemplo el caso de Bodegas Bianchi, al que definió como un problema de gestión particular. Según Romero, se trata del resultado de “una administración basada en la especulación y con escasa proyección al momento de endeudarse”. Además, recordó que la propia empresa informó la existencia de una propuesta de regularización de sus compromisos, lo que, a su entender, confirma que no se está frente a un derrumbe generalizado del sector.

FOEVA también expresó preocupación por la falta de un abordaje integral desde el Estado provincial. En ese sentido, cuestionó la postura del Ministerio de Producción de Mendoza, al señalar que, pese a conocer la realidad de la actividad, no se ha presentado un plan de contingencia y, en cambio, se amplifican diagnósticos que no reflejan el conjunto de la vitivinicultura.

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