Metalmecánica: crece la preocupación por el avance de las importaciones chinas
Las importaciones chinas crecen en los distintos bienes que produce la industria metalmecánica. La situación con los proyectos del RIGI y los riesgos en danza.
El informe de diciembre de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) señaló que la metalmecánica cerró 2025 en su nivel más bajo desde la pandemia. En este contexto, no solo se desplomó 7,1% interanual sino que la utilización de la capacidad instalada profundizó su deterioro con un 44% de uso, uno de los registros más bajos de la serie histórica.
Entre las causas de esta situación se encuentra el bajo nivel de actividad a nivel nacional y el fuerte crecimiento de las importaciones, en especial las que provienen de China. La preocupación ha sido planteada en diversos momentos de este año debido al fuerte avance que ese gigante ha realizado sobre todo el mundo. Así, mientras Argentina ha abierto sus barreras otros países como Estados Unidos o regiones como la Unión Europea han establecido medidas proteccionistas.
La situación ha llegado a tal punto que la industria ve cómo proyectos bajo el paraguas del RIGI han empezado a avanzar con estructuras metálicas completas traídas de China. A los bienes de capital que ingresan a precios que las empresas nacionales no puede competir, se suman productos más básicos en los que Argentina tiene buenos referentes y calidades dentro del país.
Luis Manini, miembro del comité de presidencia de Adimra y presidente de la Cámara de Industriales de Proyectos e Ingeniería de Bienes de Capital (Cibipic), expresó que esta situación le sucede a todo el mundo cuando se compara con China. Agregó que en la actualidad algunos proyectos mineros adheridos al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) están en el candelero, pero aclaró que la problemática abarca a todo el sector y que esto se había advertido de manera oportuna.
Falta de dólares para importar afecta a la metalmecánica local
“El ingreso de estructuras completas afecta a empresas que están muy tecnificadas. Es decir, que han invertido fuerte y apostado por el país durante años”, subrayó Manini en alusión al señalamiento del Gobierno nacional de que las compañías argentinas no son competitivas. En palabras de Julio Totero, presidente de la comisión de Minería de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (Asinmet), quienes fabrican estructuras en Argentina están muy preocupados. Sumó que los tubos de Vaca Muerta también vienen de China y que crecen las voces que se alzan por este tema.
Tomás Navarro, presidente de Asinmet Joven y vicepresidente de la Unión Industrial de Mendoza (UIM) Joven, destacó que la industria está a favor de proyectos realizados bajo el paraguas del RIGI. Sin embargo, opinó que el objetivo de generar empleo genuino podría desvirtuarse a partir de la falta de claridad en la normativa, lo que abre la puerta a importar insumos y productos que podrían fabricarse en Argentina o en Mendoza. “En una provincia con un entramado de pymes industriales consolidado, esto no es un detalle técnico: es una amenaza concreta al empleo local y a la continuidad de muchas empresas”, alertó Navarro.
En línea, Manini sumó que cuando se discutió el RIGI tanto desde Adimra como desde Cibipic y otras cámaras industriales se advirtió que con el 20% del compre local que los proyectos exigían no se podría apalancar ni motorizar la industria nacional. “El RIGI da beneficios muy importantes a la inversión y ese porcentaje se cumple con muy poco”, observó Manini quien advirtió que el derrame de los proyectos es mínimo y no solo no se convierten en motores industriales como en otros países con minería sino que se corre el riesgo de la desindustrialización.
Para Julio Totero de Asinmet una pregunta válida es si los proyectos mineros amparados en el RIGI invertirían en Argentina si no tuviera la opción de comprar en China. Esto porque las mencionadas estructuras cuestan casi la mitad de lo que las empresas argentinas pueden fabricarlas. Entre otras diferencias, recordó que la carga laboral en China es del 8% mientras que en Argentina es del 45%. Eso, por no mencionar los altísimos costos financieros y los incentivos chinos para la exportación.
Los riesgos sobre el empleo
La preocupación por las importaciones chinas no es nueva y tanto desde la metalmecánica como desde otras industrias se alerta por esta situación. El presidente de Adimra, Elio Del Re, expresó en el informe de actividad que el nivel de importaciones ha crecido a un ritmo superior al 70% interanual y golpeado de lleno a la producción nacional. “A ello se suma un consumo en marcado retroceso lo que configura un panorama preocupante para el sector y para el empleo industrial que genera”, expresó el dirigente.
Importaciones y exportaciones
En este sentido, Fabián Solís, presidente de Asinmet, observó que la preocupación crece dentro del sector y que las reformas planteadas por el Gobierno nacional podrían diluirse si las empresas no tienen a quién venderle. Con relación a las reformas, Luis Manini expresó que es importante modernizar y hacer reformas, pero descartó que sean soluciones mágicas para mejorar la competitividad.
En primer lugar, porque no solo influyen los impuestos o los costos del crédito en las condiciones de competencia sino otros precios como pueden ser los logísticos. En segunda instancia, debido a que si bien se abre la importación para favorecer al consumidor y que este pueda comprar más barato, se pierde de vista que el consumidor no es un abstracto sino que está inserto en un ecosistema en donde, en el mejor de los casos, no es lo mismo tener un salario industrial que de otro sector.
“Las pymes mendocinas siguen operando con una carga fiscal elevada, costos financieros altos y sin los alivios necesarios para competir en igualdad de condiciones”, expresó Tomás Navarro, también representante de TYG SA. Sumó que avanzar con una apertura importadora sin corregir primero esas asimetrías implica profundizar un escenario desigual, cuyas consecuencias ya empiezan a reflejarse en menor actividad y pérdida de puestos de trabajo.
Expectativas magras
El gigante chino avanza sobre todo el mundo y Argentina ha abierto sus puertas. De este modo, al tiempo que ingresan productos de todo tipo a precios más baratos, la industria cae mes a mes. La situación se agrava por la caída del consumo interno. La situación ha sido denunciada en diversas oportunidades no solo por Adimra y Asinmet sino también por entidades como la Unión Industrial Argentina (UIA); entre otras.
Pese a esto, el sector no espera cambios en la política. De hecho, el presidente Javier Milei la ratificó esta semana en el Foro de Davos. Julio Totero expresó que el Gobierno debería dar una respuesta sobre la imposibilidad de generar trabajo en la industrial metalurgia y siderúrgica por no adecuar la carga tributaria. En este contexto, expresó que la actual gestión “no está dispuesta a revisar esta política porque no está en su ideología ni en su filosofía”.
En línea, Luis Manini de Adimra observó que el Gobierno está convencido de que el actual es el rumbo correcto. “Está pasando lo que dijimos que iba a pasar: desindustrialización, pérdida de empleo y destrucción de la capacidad industrial de la Argentina”, precisó el empresario. Agregó que el mundo pelea por trabajo de calidad y este es brindado principalmente por la industria y que con la actividad meramente extractiva no alcanza.
Desde el punto de vista de Tomás Navarro, Mendoza se ha esforzado por generar condiciones para la inversión, el desarrollo productivo y el empleo privado. Y continuó: “Para que las inversiones se traduzcan en desarrollo real, el RIGI debe integrarse a una estrategia que priorice la producción local. Atraer capital es importante, lograr que ese capital genere trabajo mendocino y fortalezca a sus pymes es lo que marcará la diferencia”.