Para muchos, los planes de cuotas permiten reducir el monto mensual a pagar y hacer más accesible un producto que no podrían comprar si debieran abonar el monto total en efectivo. También están los que ahorran y prefieren cancelar en un solo pago, para no tener que preocuparse por lo que pueda suceder en un futuro y para acceder, además, a un precio diferencial. Sin embargo, quienes tienen el dinero pueden hacer una maniobra legal para comprar un televisor y pagar mucho menos del valor final.
La opción es, entonces, para quien está pensando en comprar un televisor para ver el Mundial Qatar 2022 en una pantalla nueva -y posiblemente más grande-, no pagar en efectivo. Es que hay quienes, ante un plazo tan extendido como el del Ahora 30, prefieren no comprometerse, ya que no saben cuál será su situación dentro de dos años y medio, cuando deban pagar la última cuota. Además, el precio financiado implica casi duplicar el monto por pago al contado.
Foto: Orlando Pelichotti
Así, un Smart TV de 55 pulgadas Philips se puede comprar por $145.999 o, con Ahora 30, en esa cantidad de cuotas fijas de $9.726, lo que implica que el precio financiado asciende a $291.780,01 (ya que el Costo Financiero Total es de 85,57%).
Sin embargo, una alternativa para lograr pagar apenas un 34% del valor de ese televisor es depositar esos $145.999 en un plazo fijo por el mismo tiempo -los 30 meses- e ir dejando que los intereses se acumulen. Aunque se descuente la cuota mensual, al final del período se tendrán $96.336,06 en la cuenta, por lo que sólo se habrán pagado por el televisor $49.662,94; una tercera parte de su precio original. Y lo mismo se aplica a cualquier otro electrodoméstico que esté incluido en el plan del Gobierno nacional.