El Gobierno nacional dio un nuevo paso en su agenda de alivio fiscal al oficializar este miércoles la eliminación de retenciones para cerca de 1.000 productos industriales, mientras que aplicará un esquema de baja gradual para otros.
La medida busca fortalecer la competitividad externa y fomentar el empleo sin comprometer el equilibrio fiscal.
El Gobierno nacional dio un nuevo paso en su agenda de alivio fiscal al oficializar este miércoles la eliminación de retenciones para cerca de 1.000 productos industriales, mientras que aplicará un esquema de baja gradual para otros.
La medida, realizada a través del Decreto 566/2026, lleva las firmas del presidente Javier Milei, el ministro de Economía Luis Caputo y el jefe de Gabinete Diego Santilli, cumpliendo con la promesa realizada por el Ejecutivo en mayo pasado.
El nuevo marco normativo establece tres esquemas diferenciados de reducción arancelaria. El primero dispone la eliminación inmediata de las retenciones para un amplio universo de bienes con valor agregado, incluyendo la industria química, petroquímica, siderúrgica y metalúrgica.
El segundo esquema plantea una reducción escalonada para posiciones que tributan entre el 3% y el 4,5%, con un cronograma que finaliza en junio de 2027. Finalmente, un tercer esquema específico se aplicará a los aceites de petróleo y derivados, que convergerán a alícuota cero en un plazo de 12 meses.
Entre los sectores más beneficiados se encuentra la industria automotriz, que representa el 10% de la producción industrial del país. En este caso, el decreto contempla una reducción gradual para vehículos de transporte, carrocerías y pick-ups, mientras que las autopartes gozarán de una exención inmediata.
Esta decisión llega en un momento complejo para el sector, que cerró el primer semestre de 2026 con ventas un 10% por debajo del año anterior.
Desde la Secretaría de Industria destacaron que esta medida se alinea con la reciente entrada en vigencia del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, potenciando la integración de los productos argentinos en el mercado global.
Según el texto oficial, la quita de estos "impuestos distorsivos" busca mejorar los precios percibidos por el exportador y generar incentivos para la inversión.
Este avance se suma a lo realizado en 2025, cuando el Gobierno ya había quitado las retenciones al 88% de los productos industriales, beneficiando a miles de pymes exportadoras. Asimismo, el proceso de desgravación se extiende al agro, que mediante el Decreto 423/2026 inició un camino similar para los principales complejos agrícolas, supeditado a la evolución del superávit fiscal.