La fábrica de ropa interior de las marcas Cocot y Dufour, ubicada en el barrio porteño de Parque Chas, cerró sus puertas y dejó sin empleo a sus últimos 140 trabajadores.
Se trata de la fábrica ubicada en Parque Chas. La empresa había llegado a emplear a 500 operarios.
La fábrica de ropa interior de las marcas Cocot y Dufour, ubicada en el barrio porteño de Parque Chas, cerró sus puertas y dejó sin empleo a sus últimos 140 trabajadores.
Con esta decisión, la empresa puso fin a una actividad industrial que en su momento llegó a ocupar a más de 500 operarios.
Según el medio De gremiales, el achicamiento de personal se venía desarrollando desde hace meses mediante despidos escalonados, además de retiros voluntarios, que redujeron progresivamente la plantilla hasta el cierre definitivo.
De acuerdo a lo que denunciaron los trabajadores, durante ese proceso comenzaron demoras e irregularidades en el pago de salarios, aguinaldos y vacaciones, que fueron abonados en cuotas y sin un cronograma claro.
La noticia del cese de actividades derivó en protestas frente al establecimiento, con cortes de calle y asambleas permanentes. También se registraron momentos de tensión entre empleados y representantes de Recursos Humanos enviados por la compañía, lo que obligó a reforzar la presencia de seguridad.
Desde la firma atribuyeron la decisión a una crisis económica que afectó la sustentabilidad del negocio.
Sin embargo, delegados gremiales pusieron en duda ese argumento al señalar que la planta continuaba trabajando con turnos extendidos y actividad durante las 24 horas, lo que, según ellos, contradice la versión oficial de falta de recursos.
La empresa Eseka S.A., responsable de la producción y comercialización de las marcas, fabrica y distribuye medias de nylon y algodón, ropa interior, trajes de baño, pijamas, ropa deportiva y lencería para hombres, mujeres y niños. De acuerdo con información oficial, abastece de manera directa a hipermercados, mayoristas, grandes tiendas, empresas de venta por catálogo y a más de 70 locales propios y multimarca en todo el país.
Otras fuentes gremiales, citadas por Infobae, afirmaron que la compañía buscaría sustituir producción local por insumos importados desde China.
Desde la Fundación ProTejer señalaron que la desregulación del régimen courier, la flexibilización aduanera y la falta de controles sobre plataformas digitales (Temu, Shein) facilitaron el ingreso de productos textiles importados, especialmente desde el gigante asiático, que hoy concentraría más del 70% del mercado textil importado en el país.