La actividad de la construcción volvió a mostrar señales de debilidad hacia el cierre del año. En noviembre, el Índice Construya (IC) —que releva la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado de los principales insumos del rubro— registró una caída del 7,11% mensual desestacionalizada. Además, se ubicó un 5,5% por debajo del nivel alcanzado en el mismo mes de 2024.
El dato confirma que el sector transita un tramo de marcada volatilidad, con retrocesos puntuales que reflejan las dificultades para sostener el ritmo de actividad. La baja de noviembre se dio en un contexto de menor dinamismo de la inversión privada, incertidumbre financiera y condiciones macroeconómicas que aún no terminan de consolidarse.
Sin embargo, el balance del año no es completamente negativo. En el acumulado de enero a noviembre de 2025, el Índice Construya mostró una mejora interanual del 6%. Desde esta organización indicaron que, pese a las caídas recientes, el sector logró recomponerse parcialmente en la primera mitad del año y mantener un nivel de actividad superior al mismo período de 2024.
Desde el Grupo Construya explicaron que el desempeño irregular de los últimos meses responde a una combinación de factores. “En la segunda parte del año la actividad sectorial se vio impactada negativamente por la elevada volatilidad financiera, a lo cual se sumó en algunos momentos el factor climático adverso”, señalaron a través de un comunicado.
A estos elementos se agregaron tasas de interés elevadas y una oferta de crédito todavía limitada, que condicionaron el avance de nuevos proyectos y la continuidad de obras en ejecución. Pese a este escenario, las empresas del sector mantienen expectativas moderadamente optimistas hacia adelante.
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Según indicaron desde la entidad, una mayor previsibilidad macroeconómica podría cambiar el panorama. “En la medida que el horizonte de planeamiento continúa despejándose, disminuya la tasa de interés y la oferta de crédito resurja con fuerza, la inversión inmobiliaria y la actividad de la construcción tendrán perspectivas alentadoras”, afirmaron.
El Índice Construya mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado de una amplia canasta de insumos clave para la actividad, producidos por las empresas líderes que integran el grupo. Entre ellos se incluyen ladrillos cerámicos, cemento portland, cal, aceros largos, carpintería de aluminio, adhesivos y pastinas, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, calderas y sistemas de calefacción, grifería, sistemas para conducción de agua y gas, pisos, revestimientos cerámicos y materiales eléctricos y electrónicos.
La evolución del indicador es seguida de cerca por el sector, ya que funciona como un termómetro adelantado del nivel de actividad de la construcción privada. Por ahora, los datos muestran un escenario de recuperación incompleta: avances interanuales en el acumulado, pero con caídas mensuales que evidencian que la reactivación aún no logra consolidarse.