10 de enero de 2026 - 21:28

Con Vaca Muerta, Argentina acecha el podio regional de petróleo ante el desplome de Venezuela

Impulsada por el crecimiento imparable de Vaca Muerta, la producción nacional ya desplazó a Colombia y se consolida junto a Brasil y Guyana como el nuevo motor energético.

El mapa petrolero de América del Sur atraviesa una reconfiguración acelerada, motivada por el ascenso de nuevos polos productivos y el declive de potencias históricas.

En este nuevo escenario, la Argentina emerge como un actor central, ganando peso relativo gracias al desarrollo masivo de los recursos no convencionales y a un contexto regional que, tras décadas, permite proyectar un salto significativo en el ranking de productores.

El motor del crecimiento: Vaca Muerta

Desde 2023, el incremento de la oferta global de crudo ha estado liderado por países ajenos a la OPEP+. Para el año 2026, la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) estima que la producción mundial crecerá en 800.000 barriles diarios, de los cuales la mitad será aportada conjuntamente por Brasil, Guyana y la Argentina.

Este fenómeno marca la consolidación de una tendencia que se hizo evidente en 2025, cuando este trío de países explicó el 28% del crecimiento total del suministro mundial.

En el caso argentino, el punto de quiebre ocurrió en 2021: tras años de declive, el shale de Vaca Muerta transformó la dinámica nacional, logrando volúmenes significativos de producción fuera de Norteamérica. Las cifras reflejan esta escalada:

  • 2024: 670.000 barriles diarios (promedio).
  • 2025: 740.000 barriles diarios.
  • 2026 (proyectado): 810.000 barriles diarios.

Argentina escala en el ranking regional

Durante el segundo semestre de 2025, la Argentina logró un hito histórico al desplazar a Colombia y convertirse en el cuarto productor de petróleo de América del Sur, situándose solo detrás de Brasil, Venezuela y Guyana. En noviembre de ese año, la producción local alcanzó los 844.386 barriles diarios, con el shale oil aportando cerca del 70% del volumen total, liderado mayoritariamente por YPF.

Petróleo / Barriles

Mientras Brasil mantiene el liderazgo regional con más de 4 millones de barriles diarios y Guyana continúa su expansión exponencial en el bloque offshore Stabroek (superando los 900.000 barriles diarios), el foco de atención se ha desplazado hacia la fragilidad de Venezuela.

A pesar de poseer las mayores reservas del mundo, la industria venezolana enfrenta una parálisis profunda debido a la crisis política, el deterioro de su infraestructura y las sanciones internacionales. Los analistas advierten que la producción venezolana podría desplomarse de los 1,2 millones de barriles actuales a menos de 300.000 hacia fines de este año.

De concretarse este escenario, la Argentina podría escalar al tercer lugar del ranking sudamericano si mantiene su ritmo de expansión por encima de los 800.000 barriles en 2026. Para que Venezuela recupere niveles de 3 millones de barriles diarios hacia el año 2040, se estima que requeriría una inversión masiva de 183.000 millones de dólares a partir de 2026, una cifra difícil de alcanzar bajo las condiciones actuales.

Desafíos y cautela

A pesar del optimismo, el sector mantiene una mirada cauta frente a desafíos persistentes como la volatilidad geopolítica, el precio internacional del crudo y la necesidad de ampliar la infraestructura de transporte.

No obstante, el reordenamiento es un hecho: con Brasil y Guyana apostando al offshore profundo y la Argentina liderando desde el shale, la región recobra protagonismo global, posicionando al país como un beneficiario indirecto del vacío dejado por sus competidores históricos.

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