En el corazón vitivinícola de Maipú, donde la historia de la producción vitivinícola se entrelaza con el paisaje cordillerano, surge una propuesta que busca reinterpretar la relación entre el territorio, la arquitectura y la hospitalidad. Se trata de Legado Experience, un emprendimiento de 1.170 metros cuadrados cubiertos desarrollado en el predio de la histórica Bodega Patrón Santiago.
El proyecto nace como respuesta a una demanda creciente de espacios turísticos que no solo ofrecen confort, sino que proponen una lectura reflexiva sobre el entorno y la escala humana.
El origen del proyecto: el cruce de dos disciplinas
La génesis de la obra refleja un cruce de disciplinas. La iniciativa tomó forma a partir del diálogo entre los arquitectos Mauricio y Marcelo Guerreiro, del Estudio Etcheberry Arquitectos, y los hermanos Andrés y Santiago López, referentes de la segunda generación al frente de la bodega familiar. De ese intercambio surgió una premisa conceptual clara: trasladar los valores de la vitivinicultura de alta gama —el respeto por el origen, la nobleza de los materiales y el paso del tiempo— a un lenguaje espacial contemporáneo.
Las unidades fueron proyectadas con criterios de diseño pasivo e integración visual.
Gentileza
Legado Wine Lodge: implantación y criterios constructivos
En términos de implantación, el conjunto se despliega de manera orgánica sobre la trama de viñedos de Villa Seca. El área residencial, denominada Legado Wine Lodge, está conformada por seis módulos independientes de 36 metros cuadrados y dos residencias de mayor escala de 78 metros cuadrados. Las unidades fueron proyectadas con criterios de diseño pasivo e integración visual, priorizando las vistas panorámicas hacia el paisaje agrícola y garantizando la privacidad de los huéspedes a través de la disposición estratégica de sus aperturas y galerías.
Turismo: Bienestar e infraestructura al servicio del paisaje
La infraestructura del complejo se completa con un espacio integral dedicado al bienestar y la salud, que abarca spa, sauna, jacuzzi, ducha escocesa, salas de masajes y una piscina exterior articulada con las áreas verdes. Cada volumen fue concebido para dialogar con los materiales nobles de la zona, logrando una estética austera y sobria que no compite con la presencia de la bodega preexistente ni con el entorno natural.
Arquitectura: versatilidad espacial y propuesta gastronómica
Por su parte, la dimensión gastronómica del conjunto se materializa en Legado Fuegos, un restaurante diseñado como punto de encuentro entre la arquitectura interior y la cocina contemporánea de producto. El espacio fue dimensionado para operar con una capacidad diaria de 50 comensales por turno, pero cuenta con la versatilidad proyectual necesaria para recibir eventos corporativos de hasta 100 personas en interior y grandes celebraciones de hasta 250 invitados mediante el acople de estructuras moduladas temporales en sus jardines.
Patrimonio: Un catalizador para la puesta en valor regional
Esta intervención arquitectónica no solo amplía la oferta de hospitalidad en Maipú, sino que sienta un precedente sobre cómo la arquitectura contemporánea puede actuar como catalizador del patrimonio vitivinícola regional. La obra demuestra que la puesta en valor de los establecimientos tradicionales no requiere de la imitación estilística del pasado, sino de una arquitectura genuina que entienda el paisaje, acompañe la escala del lugar y transforme el tiempo en espacio habitable.