Actividad económica en baja: Qué pasará con los precios, el dólar y los sectores que crecen

La actividad económica se desaceleró y pese a que 2025 crecerá, diversos rubros presentan techos que no son sencillos de superar.

La reciente suba del dólar ha sumado un condimento de inquietud a un escenario en el que, según todos los datos, la economía se ha desacelerado. Luego del repunte vivido en los primeros meses del año, se ha verificado un freno en casi todos los sectores más allá de la heterogeneidad que se verificado en líneas generales. A casi tres meses de las elecciones del 26 de octubre, las empresas atraviesan una tensa “calma” con grandes preguntas e incertidumbre que el valor del dólar podría amenazar por romper.

Mientras los rubros inmobiliario, automotor y financiero han mostrado alzas, el resto no logra el repunte y hay muchas pymes complicadas por la baja de las ventas. Situación que ha sido denunciada por diversas cámaras empresarias a nivel nacional y provincial. Incluso, algunas grandes firmas como Carrefour y Makro han anunciado su partida del país, todo un síntoma más allá de que han fundamentado su decisión en objetivos estratégicos globales de estas multinacionales.

En este marco, el Ieral de la Fundación Mediterránea presentó su análisis de la actual coyuntura económica de Cuyo elaborado por los economistas Gustavo Reyes y Jorge Day. Allí, se pregunta si luego de la recuperación inicial, la economía se desacelera o se estanca en el corto plazo. Con relación al mediano plazo, planteó si la Argentina logrará superar el techo de actividad alcanzado en 2011 y que tanto cuesta traspasar. En Mendoza, como en otras partes del país, la mejora ha sido heterogénea y hubo sectores que han podido crecer, pero por las características de la economía local en general ha salido perdiendo.

Tras la fuerte caída de fines de 2023, la economía mostró una recuperación inicial con subas interanuales cercanas al 8% a abril de 2025, pero luego comenzó a desacelerarse. La situación se complicó luego con factores, según el Ieral, como la indefinición cambiaria entre marzo y abril. Aunque todavía se espera un crecimiento del 5% para este año, hay matices sectoriales y regionales. Entre los motivos de la desaceleración, la Fundación Mediterránea mencionó el desarme de las LEFI.

Las Letras Fiscales de Liquidez, instrumentos que se utilizan para gestionar la liquidez del sistema financiero, provocaron un aumento súbito de pesos en el sistema. “Para contener posibles presiones cambiarias, se lanzaron las Lecaps a tasas elevadas, lo que encareció el financiamiento y actuó como un freno a la actividad económica”, se comentó en el informe de la Fundación Mediterránea. Agregó que para este año se pronostica un crecimiento anual promedio del 5%, lo cual implica que, sin efecto arrastre, todavía se espera que la actividad económica en el país crezca, aunque a un ritmo más lento.

La situación de Mendoza

“En Mendoza, la reactivación fue más dispar, con diferencias notorias respecto del agro, la minería y la industria”, apuntaron desde el Ieral. En el mediano plazo, persiste el desafío estructural de superar el techo del 2011 y entre las causas del estancamiento se destacó la persistente incertidumbre macroeconómica que limita las inversiones. La provincia tiene la fortaleza de una economía diversificada, pero enfrenta el reto de encontrar nuevos motores de crecimiento.

image

De este modo, aunque en la provincia la economía también se había recuperado, se observaron ritmos distintos según el sector. El trabajo de la Fundación Mediterránea, detalló algunas diferencias que se observaron con relación al promedio nacional. Entre ellas aparece el Agro, que en la actualidad contabiliza una mayor cosecha que el año pasado y que para el segundo trimestre se espera también un incremento aunque a ritmo menor.

En tanto, la administración pública muestra que el gasto público viene en alza en todas las provincias, pero casi no se movió a nivel nacional mientras que en minería y petróleo Mendoza también pierde en la comparación. Esto porque la Vaca Muerta de Neuquén “vuela” contra el declino petrolero local; entre otros motivos por la menor producción natural de las áreas maduras y las dificultades en el arranque del Plan Andes en las que YPF traspasó dichos pozos. Así, según el trabajo del Ieral también hubo menor actividad en la industria mendocina (similares volúmenes refinados de petróleo y menores ventas de vinos) con relación a una recuperación en ese sector en el país.

Esta baja en la producción de petróleo y el menor consumo mundial de vinos, industria que –junto con la agroindustria- en la actualidad también está afectada por la competitividad del dólar y costos así como por el descenso en el consumo interno en general. Este mismo motivo también atentó contra el turismo mientras que la economía del conocimiento y la minería podrían ser potenciales salidas locales pese a que no será sencillo “compensar el impulso petrolero de décadas pasadas”.

La economista Paula Pía Ariet, CEO de Gestión Capital Humano, comentó que las empresas de Mendoza en la actualidad están “quietas”. En pocas palabras, aguardan a ver qué puede pasar con las elecciones de octubre ya que sería una reafirmación o no del modelo y el cambio radical que se instauró desde diciembre de 2023. “No solo se trata de si el Gobierno nacional gana las elecciones o no sino también acerca de cuál será la brecha de esos resultados ya que no se convalidan del mismo modo si es amplia o pequeña”, señaló Ariet.

Dentro de esta quietud, la profesional también especializada en Recursos Humanos señaló que este año el salario en general terminará o por debajo o igual que la inflación total del mismo modo que en general no se prevé tomar personal. El dato implica que poco podrán mejorar los sectores más afectados en Mendoza que están fuertemente atados al consumo. Comercio, gastronomía y turismo son los principales; pero la baja del poder adquisitivo impacta en casi todas las áreas de un modo u otro.

La consultora Capital Humano hará su tradicional evento gratuito en el Arena Maipú el jueves 14 de agosto en donde tanto Ariet como otros profesionales reconocidos expondrán sobre la situación actual de la economía y las empresas. La economista observó que las inversiones no han llegado debido a que hace falta tiempo y confianza en el éxito del modelo actual. Y comentó que países como Portugal tardaron años en bajar la inflación por lo que es lógica la decisión de los privados a la hora de postergar inversiones de mediano o largo plazo.

Esto, por no mencionar que el cambio que atraviesa la Argentina sucede en medio de fuertes transformaciones en el mundo del trabajo global de la mano de la Inteligencia Artificial y otras tecnologías. La situación del empleo no es menor ya que en los pocos rubros en que se observa una reactivación como es el financiero, se produce una reconfiguración en los puestos de trabajo y la necesidad de personas.

Dólar e inflación

Entre marzo y abril el anuncio del esquema de bandas cambiarias logró cierta estabilidad en el dólar que en las últimas semanas pareciera alterarse. Sin embargo, el alza del dólar en las últimas semanas ha prendido algunas alertas en el Gobierno y entre los privados. Por el momento las empresas se han comprometido a que no habrá traslado a precios y el valor en torno a las $1.300 se acerca a la banda superior y prevista de los $1.400. Si bien el dólar continúa en los parámetros establecidos, la suba ha generado ruido en las empresas, el mercado y la ciudadanía. El no traslado a precios, por otra parte, está fuertemente atado a los ya alicaídos niveles de consumo.

Se supo cuál será el precio del dólar este jueves 7 de agosto, cuando abran los bancos

El economista del Centro de Economía y Finanzas de Mendoza, Nicolás Aroma, explicó que lo que sucede con el dólar es una situación que el Gobierno no desea, pero que tampoco ha podido controlar como le gustaría. Esto porque se han dado incentivos para que el valor de la moneda extranjera esté quieto pese a los problemas de competitividad que al menos hasta octubre no pretenden resolver. “Si la suba del dólar continúa podría ser un problemón porque las elecciones todavía están lejos”, opinó Aroma.

En este sentido, desde el Ieral opinaron que el primero que debería confiar en el sistema de bandas es el Gobierno y que eso no se percibe por el momento. Dentro del ruido que esto produce hay que tener en cuenta las expectativas del mercado, un supuesto aliado del Gobierno. El dólar atrasado para contener la inflación no ha frenado ni el reclamo de los gobernadores ni mejorado el poder de compra de la mayoría. Sin acumulación de reservas a pesar del blanqueo y del apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI), habrá que seguir de cerca esta situación en un contexto en que octubre parece todavía lejos.

De este modo, si el dólar se mantiene como hasta ahora, las empresas se han comprometido a no aumentar sus precios de manera especulativa. En especial porque la baja del consumo muestra las dificultades que hay para llegar a fin de mes y el impacto que podría tener en las ventas si los bienes salen más caros. Esto en un contexto en que, según Aroma, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) no refleja de manera adecuada el impacto en servicios que hoy existe en las familias.

Así no solo se han incrementado servicios básicos como la luz y el gas sino también los relacionados con la salud y la educación, que afectan los ingresos generales y dificultan una recomposición de la economía en general. Además del dólar planchado, la otra ancla para la inflación son los salarios deprimidos por lo que la encrucijada hacia adelante es compleja para todos los participantes en danza. La suba de costos y la incertidumbre dificulta a los públicos y privados subir los sueldos al tiempo que esta misma situación hace decrecer sus alicaídas ventas.

Expectativas magras

Al combo se suma el incremento en las importaciones de bienes de consumo que ha sido récord en los últimos diez años. Aunque estos productos se venden a menores costos, la dificultad para adquirirlos persiste al tiempo que afecta fuertemente al sector productivo; entrampado en un fuerte incremento de costos. La Unión Industrial Argentina (UIA) alertó esta semana por la baja de la actividad económica al tiempo que desde distintas organizaciones solicitaron desde hace tiempo una reducción de costos para poder competir.

Con relación al contexto, otro trabajo de la Mediterránea expresó: “Tan rápido como se recuperó la producción, comenzaron a operar los factores que le ponen un techo”. Entre otros déficits acumulados dentro de la estructura productiva, mencionó las deficiencias del sistema tributario. “El gradualismo tributario —es decir, resignarse a que la eliminación de los impuestos que dañan la competitividad debe estar supeditada a bajas del gasto público, porque peor sería volver al déficit fiscal— no es la única ni la mejor alternativa”, sintetizó el informe.

Mucho más consistente con los desafíos que plantea el entorno macroeconómico, la Mediterránea destacó la importancia de diagramar una estrategia coordinada entre los tres niveles de gobierno, de modo que los mejores impuestos (IVA, Ganancias, Impuesto al Patrimonio) generen los recursos necesarios para compensar las pérdidas que provoca la eliminación de los malos impuestos. “Para salir de este techo, se requiere elevar la productividad, atraer inversiones y reducir el riesgo país”, puntualizaron.

Hacia adelante, el estancamiento habría alcanzado un uso pleno de la capacidad instalada en algunos sectores. No obstante, la situación es dispar hacia adelante ya que en hoteles, industrias exportadoras y el agro regional, existe capacidad ociosa debido a que son los más afectados por problemas de competitividad. En tanto, las actividades más dinámicas operan cerca del límite de capacidad productiva, lo cual restringe el crecimiento si no hay nuevas inversiones.

Siempre según el informe de Coyuntura de la Fundación Mediterránea hay medidas complementarias que deben implementarse para superar este estancamiento estructural. Una es elevar la productividad, es decir producir más con los mismos recursos. Eso porque a menor inflación actual, al reducir la posibilidad de licuar gastos, obliga a las empresas a ser más eficientes y a afinar sus estrategias de producción y ventas.

Por otro lado, las inversiones en sectores con ventajas comparativas y con expectativas de rentabilidad: petróleo (Vaca Muerta) y minería (litio y cobre), aunque también enfrentan altos costos internos en dólares. “En el sector energético, la mejora en tarifas ha incentivado cierta reactivación, aunque aún hay cuellos de botella en infraestructura”, apuntó el informe. Agregó que para extender el crecimiento a otros sectores, es clave la baja del riesgo país ya que permitiría atraer fondos privados y financiamiento externo a tasas razonables, expandiendo la capacidad productiva más allá de los sectores clave actuales.

Con relación a Mendoza, el declino del petróleo y las dificultades en la vitivinicultura ha llevado a mirar a la minería metalífera como posible motor de crecimiento. Esto, no obstante, todavía es un tema de discusión en la sociedad mendocina que tiene otras ventajas. Entre ellas el Ieral mencionó: el turismo de alta gama, la economía del conocimiento y la agroindustria si logran resolver los problemas de logística.

LAS MAS LEIDAS