Nerviosismo de los partidarios de Silvio Berlusconi por sus cuentas pendientes con la justicia y las pésimas señales procedentes del FMI y de la agencia Standard and Poor's han puesto al gobierno de coalición de izquierda-derecha de Enrico Letta en apuros.
Diputados y senadores del PDL, el partido de Il Cavaliere, decidieron boicotear durante un día los trabajos del Parlamento. El motivo es la convocatoria inesperada de una audiencia en el Tribunal Supremo, el 30 de julio, para decidir sobre una condena al magnate de la prensa por fraude fiscal en el caso Mediaset, el nombre de su imperio mediático.