22 de febrero de 2014 - 23:59

Economía al borde de la quiebra

Con una economía al borde de la quiebra, una oposición dividida y tendencias separatistas en algunas regiones, el próximo gobierno de Ucrania afrontará no pocos desafíos para estabilizar el país.

El ahora destituido jefe de Estado firmó el viernes un acuerdo con la oposición que prevé importantes concesiones tras el baño de sangre en el centro de Kiev que se cobró 80 vidas en tres días. Pero esto no bastaba para apaciguar el movimiento contestatario que exigía la dimisión inmediata de Yanukovich, al que la policía y muchos de sus partidarios dieron la espalda. Actualmente, el mandatario echado se encuentra en la ciudad de Jarkov, en el este de Ucrania, una zona rusófona y prorrusa. Pero él advirtió que no tiene la intención de dimitir.

"Hay muchas personas que piensan que la revolución debe llegar hasta el final", estima Andrew Weiss, de la Fundación Carnegie.

Pero, independientemente del futuro inmediato del presidente, el nuevo gobierno de unión nacional, que asumirá sus funciones en diez días, tiene mucho trabajo por delante para resolver la peor crisis en Ucrania desde su independencia en 1991.

La economía será probablemente la principal preocupación de las nuevas autoridades. Reparar el centro de Kiev, desfigurado y convertido en una zona de guerrilla urbana, será costoso. Pero antes de esto, Ucrania ya se encontraba al borde de la bancarrota y necesita urgentemente ayuda financiera.

Precisamente esta situación fue la que condujo a Yanukovich a anunciar en noviembre, de forma repentina, una suspensión de las negociaciones sobre un acuerdo de asociación con la Unión Europea, para centrarse en reforzar las relaciones económicas con Moscú. Rusia le prometió más tarde un crédito de 15.000 millones de dólares y una rebaja importante en el precio del gas. A finales de diciembre le entregó 3.000 millones. Ucrania debe pagar  13.000 millones de dólares de deuda este año o entrará en quiebra.

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