15 de abril de 2013 - 03:21

El más duro rival del chavismo

Henrique Capriles, un joven político que en unos meses pasó del tono moderado a un estilo confrontativo, resultó el más serio contrincante de la oposición en una Venezuela dominada en los últimos 14 años por la figura de Hugo Chávez.

Y pese a perder en las contiendas presidenciales de octubre de 2012 y ayer, el abogado de 40 años logró conseguir la mayor votación de un opositor desde la llegada de Chávez al poder en 1999.

"Yo lo que he logrado, lo he logrado porque tengo una gestión. Cuando decidí ser un servidor público, me fui a buscar los votos en la calle, busque servir desde abajo; así me hicieron alcalde, me hicieron gobernador. Tengo una obra que mostrar, no soy un improvisado que se esconde detrás de la imagen y la voz del presidente Chávez", dijo Capriles en alusión al presidente electo Nicolás Maduro.

Capriles perdió los comicios presidenciales en los que Chávez consiguió su tercera reelección el 7 de octubre de 2012. La diferencia fue la más estrecha en comparación a sus anteriores reelecciones, 1,5 millón de votos. Ayer, se ubicó a sólo 1,59 puntos porcentuales de Maduro, casi 235.000 votos por debajo del presidente electo.

Además de "burguesito", el fallecido mandatario en su momento y algunos de sus más cercanos aliados a menudo lo han llamado a Capriles "fascista".

"Me llaman nazi y no saben que mis bisabuelos murieron en un campo de concentración" porque eran judíos, dijo Capriles a un grupo de periodistas en 2011.

Como la gran mayoría de los venezolanos, Capriles es católico y a menudo lleva un rosario alrededor del cuello.

Es soltero y no parece inmutarse cuando voceros oficialistas, y más recientemente el presidente electo Maduro, repetidamente sugieren que es gay.

Capriles, quien se define como heterosexual, a veces se jacta de sus hazañas sexuales con las mujeres. "Soy como un capitán de barco. Tengo una mujer en cada puerto", dijo en una entrevista reciente.

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