Al igual que otros familiares de los pasajeros del vuelo 370 de Malaysia Airlines, la frustración e ira de Wang Zheng por la falta de información veraz sobre el destino de sus familiares sigue aumentando dos semanas después que el avión desapareció.
Al igual que otros familiares de los pasajeros del vuelo 370 de Malaysia Airlines, la frustración e ira de Wang Zheng por la falta de información veraz sobre el destino de sus familiares sigue aumentando dos semanas después que el avión desapareció.
"Lo peor es el torbellino emocional por el que he estado pasando. No puedo comer, no puedo dormir. Todos los días he soñado con mis padres", dijo el ingeniero en tecnología informática de 30 años que radica en Pekín, cuyo padre y madre, Wang Linshi y Xiong Yunming, viajaban en el avión como parte de un grupo de artistas chinos en una gira por Malasia.
La desaparición de la aeronave el 8 de marzo ha golpeado a China con especial dureza ya que 153 de las 239 personas a bordo eran de ese país. Fue el primer incidente de gran envergadura en afectar a los viajeros chinos desde que comenzaron a hacer visitas al extranjero en grandes números aproximadamente hace una década.
El gobierno de China respondió con un dinamismo casi sin precedentes al enviar cerca de una decena de navíos y varios aviones al esfuerzo de búsqueda y asignar a funcionarios gubernamentales para reunirse con los familiares y servir de enlace con las autoridades malasias.
Parientes como Wang han interrumpido su vida personal y profesional mientras aguardan alguna noticia sobre el destino de sus familiares.