Los diputados españoles deberían rechazar el martes el proyecto de referéndum sobre la independencia de Cataluña, donde el gobierno autonómico parece querer seguir adelante con esta consulta prevista para el 9 de noviembre, sea o no legal.
Los diputados españoles deberían rechazar el martes el proyecto de referéndum sobre la independencia de Cataluña, donde el gobierno autonómico parece querer seguir adelante con esta consulta prevista para el 9 de noviembre, sea o no legal.
El debate de mañana en el congreso de los diputados en Madrid será “un puro trámite, la prueba es que (el presidente catalán, Artur) Mas no irá. Le dirán que no en el voto, con una mayoría abrumadora", afirmó el analista político, Josep Ramoneda.
También el jefe del gobierno conservador español, Mariano Rajoy, que cuenta con una sólida mayoría en el Parlamento, y el jefe de la oposición socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, podrían no tomar la palabra, ya que su posición contraria al referéndum es bien conocida.
Rajoy no deja de repetirlo: el referéndum es “ilegal” y “no se celebrará”. La independencia de Cataluña supondría su salida de la Unión Europea y del euro, y un desastre económico, según él, para la región y el resto del país.
Criticado por haber negado el creciente sentimiento independentista, al que ha opuesto un visión únicamente jurídica y económica, Rajoy también recurrió a argumentos más sentimentales el jueves en Bruselas. “Compartimos muchas cosas. Son pueblos, el catalán y el del resto de los españoles que se han mezclado, que tiene la misma sangre”, dijo.
Ser catalán “no tiene nada que ver con la sangre”, respondió el viernes Artur Mas.
“El proceso de secesión no se frena. Está ya muy comprometido”, consideró, como muchos otros analistas, Josep Ramoneda.
En un contexto de tensión creciente entre Cataluña y Madrid, el presidente de la región lanzó una bomba el 12 de diciembre al fijar la fecha del 9 de noviembre de 2014 para un referéndum de autodeterminación, tras llegar a un acuerdo con las fuerzas mayoritarias del parlamento regional, entre ellas la izquierda independentista de ERC.
La pregunta será doble: “¿Quiere que Cataluña sea un Estado?” y en caso de respuesta afirmativa, “¿Quiere que este Estado sea independiente?”.
El Tribunal Constitucional declaró ilegal este proyecto el 25 de marzo, lo que no parece haber frenado al presidente catalán.
“El proceso político de Cataluña continúa”, afirmó Mas, tras esa sentencia. Si se prohíbe el referéndum, “habrá elecciones anticipadas de carácter plebiscitario” sobre la independencia, considera Josep Ramoneda.
Y los catalanes parecen cada vez más seducidos por la idea, después de que la crisis y el desempleo hayan aumentado la frustración en esta poderosa región del noreste de España, con 7,5 millones de habitantes. Las dos últimas 'diadas' (el día de Cataluña que se celebra el 11 de setiembre) reunieron a centenares de miles de personas, convocadas por la Asamblea Nacional Catalana (ANC).
“Antes que independentistas somos demócratas y el 9 de noviembre votaremos”, afirmó el sábado la presidenta de la ANC, Carme Forcadell.
Este influyente grupo de presión publicó el sábado una hoja de ruta que fija la proclamación de independencia el 23 de abril de 2015, y la simbólica fecha del 11 de setiembre de 2015 para aprobar una nueva constitución.