Ocho personas, presuntos miembros de una organización de apoyo a los presos de la organización armada independentista vasca ETA, fueron detenidos ayer en el País Vasco y Navarra, en el norte de España, informó el ministerio del Interior.
Ocho personas, presuntos miembros de una organización de apoyo a los presos de la organización armada independentista vasca ETA, fueron detenidos ayer en el País Vasco y Navarra, en el norte de España, informó el ministerio del Interior.
“Fue desarticulado el tentáculo que permitía desde ETA controlar a los presos”, dijo a los periodistas el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. Una fuente de su ministerio precisó que “son ocho detenidos”. “Es un paso más en la batalla para la definitiva disolución de ETA”, subrayó el ministro.
La Guardia Civil española ya había detenido el 30 de septiembre a 18 miembros de Herrira, una plataforma de apoyo a los miembros de ETA encarcelados, acusándola de “planificar, convocar y dar el soporte organizativo necesario a la celebración integral y homogénea de los actos de enaltecimiento y ensalzamiento de los presos”.
Entre los ocho detenidos estaba Arantza Zulueta, abogada de varios reclusos de la organización. Estas detenciones tienen lugar dos semanas después que el colectivo de presos de ETA diseminados por las cárceles españolas y francesas anunciase una flexibilización de sus posturas.
Las reacciones no se hicieron esperar. Esta “es una respuesta destructiva que no pretende más que detenerla esperanza en una pronta consolidación del proceso de paz”, afirmó la asociación nacionalista Lokarri.
“Ha quedado en evidencia cual es la única obsesión del Estado español, que no es otra que la de torpedear el proceso de paz”, dijeron las juventudes del partido independentista Eusko Alkartasuna.