14 de abril de 2014 - 09:16

Destrucción y muerte en Valparaíso

Al menos hubo 12 muertos y más de 1.000 viviendas quedaron en cenizas. Uno de los mayores incendios de los últimos 60 años afectó el principal puerto chileno. Los bomberos luchan por sofocar las llamas.

Al menos 12 personas murieron la madrugada de ayer y mil casas resultaron completamente destruidas en el mayor incendio de los últimos 60 años en el puerto chileno de Valparaíso.

Los carabineros, la policía militarizada, habían informado que eran 16 los fallecidos, pero luego rectificó la cifra a 12. El general de carabineros Julio Pineda, informó a la prensa que el error se debió a que dos familias habían reportado a las mismas personas como fallecidas.

Por su parte, la presidenta Michelle Bachelet llegó a la mañana de ayer a la zona, donde encabezó un comité de emergencia. "Es una tremenda tragedia, tal vez el peor incendio'', dijo la mandataria.

Bachelet dijo que la cifra de muertos podría aumentar con las horas y precisó que son 10.000 los evacuados.

La mandataria informó que hay 2.000 efectivos resguardando el orden y la seguridad y que 1.250 bomberos combaten el incendio, a la vez que indicó que hasta el momento son mil las casas destruidas, pero afirmó que la cifra podría aumentar cuando se haga una inspección detallada en el terreno.

Bachelet recorrió algunos albergues y, ya por la tarde, anunció que hoy sostendrá una reunión con los ministros sectoriales "para que cada uno de ellos me informe las medidas que se están tomando". "Es dramática esta situación, pero ya está llegando la ayuda", dijo Bachelet.

Por su parte, el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, informó que el incendio cobró fuerza en dos de los seis cerros comprometidos y que la policía está en la zona trabajando para evitar la propagación del fuego.

Al menos diez casas ya han sido consumidas por las llamas en el cerro Ramaditas, donde decenas de bomberos trabajan para contener el fuego nuevamente descontrolado.

Centenares de vecinos evacuaron la zona con enseres, equipos electrónicos y ropa hacia un sector más seguro.

En tanto, el director del Servicio Médico Legal, doctor Patricio Bustos, dijo que hay dificultades para identificar a las víctimas porque quedaron carbonizadas y dijo que la identificación se realizará mediante pruebas de ADN.

Valparaíso es una bahía rodeada de cerros en los que habita la mayor parte de la población de la zona. Desde el Océano Pacífico se ve como un gran anfiteatro natural que acoge al segundo puerto más importante del país.

Poco más de un kilómetro de distancia separa el pie de los cerros del mar. En esa zona están el centro administrativo, comercial y financiero, donde también se ubica la sede del poder legislativo.

Desde el edificio del Congreso Nacional se podía apreciar ayer el devastador paso de las llamas, que en algunos lugares llegaron hasta pocas cuadras del sector.

Erica González, una inválida de 74 años, perdió su casa en el Cerro Merced y está albergada en una escuela, dijo: "Quedé en la calle, se incendió totalmente mi casa y la casa de mi hija, que vivía a una cuadra", dijo visiblemente afectada.

Y agregó: "Mi hija, con unos vecinos, me fue a sacar de la casa porque la silla de ruedas se me quemó. Había llegado hace cuatro meses a vivir ahí".

El incendio, que comenzó el sábado, es el más grande registrado en Valparaíso desde 1953 y ha provocado destrucción total en varios cerros de la ciudad, de unos 250.000 habitantes. Ayer los afectados comenzaron a regresar a sus casas destruidas, donde rescataban entre los escombros las pocas pertenencias que se habían salvado de las llamas.

Un hombre de unos 50 años lloraba al ver su casa recién remodelada convertida en cenizas, y una joven que pasó la noche en la casa de unos amigos en Viña del Mar, vecina a Valparaíso, se espantaba al ver el desastre en el puerto.

"Es espantoso, está todo quemado", dijo Francisca Granados.

El Ministerio de Salud anunció la vacunación contra la influenza y la meningitis como medida de prevención.

La presidenta del Senado, Isabel Allende, descartó abrir el edificio del Congreso para usarse como albergue, pero anticipó que solicitará a los legisladores que establezcan un fondo de ayuda económica para los damnificados.

"Esta es la peor catástrofe que he visto", dijo el gobernador regional Ricardo Bravo. "Ahora tememos que el fuego se propague hasta el centro de la ciudad, lo que aumentaría la seriedad de la emergencia", añadió.

Los albergues habilitados por las autoridades no alcanzan para la cantidad de evacuados y se ha pedido a los damnificados que vayan a otros lugares de acogida o a casas de familiares.

En la cárcel de Valparaíso, nueve presas embarazadas fueron trasladadas a un penal en Quillota. Otras 204 mujeres empezaron a ser evacuadas en la madrugada hacia un recinto deportivo del puerto, mientras la población penal masculina, poco más de 2.700 presos, permanecerá en el recinto, informó el jefe de la policía de prisiones Tulio Arce.

El incendio comenzó a media tarde del sábado se fue extendiendo rápidamente por las fuertes ráfagas de viento, que hicieron que las brasas se propagaran a otros cerros. El vecino balneario de Viña del Mar fue declarado en alerta máxima ante la cercanía de las llamas. Valparaíso es una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad.

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