18 de noviembre de 2013 - 12:50

Descubren que un chico de 14 años ejecutado por pena de muerte en EEUU podría ser inocente

Era afroamericano y en un juicio de apenas dos horas decidieron ejecutarlo en silla eléctrica por el asesinato de dos niñas. Ahora se descubre que él no pudo haberlas matado.

A

George Stinney

lo mataron en 1944 en una silla eléctrica, acusado de haber asesinado a dos niñas,

Betty June Binnicker

, de 11 años, y

Mary Emma Thames

, de 8, en el Condado de Clarendon.

Como el chico afroamericano fue, según las autoridades, la última persona que vio con vida las nenas, lo arrestaron y lo condenaron en un juicio de apenas dos horas.

Las autoridades dijeron contar con pruebas suficientes para condenar a Stinney, porque supuestamente había confesado, aunque nadie vio la confesión, ni siquiera un abogado.

“Sus verdugos tuvieron que apilar varios libros en el asiento de la silla para que su cabeza llegara a los electrodos”, afirman los artículos de la época.

Menos de tres meses del crimen, Stinney moría de manera cruel pues, como determinaban las leyes de Carolina del Sur, toda persona a la edad de 14 años debía ser tratada como un adulto. Ahora se sabe que, amén de las anomalías del proceso judicial, es difícil que este niño haya podido matar a las chicas con una viga que pesaba casi diez kilos y que, físicamente, Stinney no podría haber levantado.

Ahora son varios activistas, junto con los abogados de la firma legal “Coffey Chandler Kent & McKenzie”, de Carolina del Sur, quienes intentan reabrir el caso asegurando que cuentan con nuevas pruebas que evidenciarían la inocencia del joven.

Se basan, entre otras cosas, en las declaraciones juradas de los hermanos del chico, quienes dicen que el joven se encontraba en casa con ellos en el momento de los asesinatos, declaraciones que, según los abogados, no pudieron llevarse a cabo en 1944.

Aime Ruffner, una de las hermanas del joven, de 86 años, asegura que se encontraba junto a su hermano cuando ambos vieron, por última vez a las chicas asesinadas.

“Después de verlas, fuimos a casa a comer y a hacer los deberes”. Durante el juicio, no obstante, la familia no pudo presentar prueba alguna en favor del joven, pues el proceso se llevó a cabo de manera muy rápida e irregular. Los abogados esperan poder limpiar para siempre el nombre de George antes de Navidad.

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