La pasión por el fútbol es inabarcable e inexplicable. Traspasa todas las fronteras de la lógica y el tiempo, y se vio reflejada en la final del Torneo Apertura de la Liga Profesional con los hinchas de Belgrano de Córdoba.
Un hincha Celeste realizó un trayecto de dos días para ver la definición de la Liga Profesional en el Mario Alberto Kempes.
La pasión por el fútbol es inabarcable e inexplicable. Traspasa todas las fronteras de la lógica y el tiempo, y se vio reflejada en la final del Torneo Apertura de la Liga Profesional con los hinchas de Belgrano de Córdoba.
Tal es el caso de un fanático del Pirata cordobés que fue entrevistado por las redes sociales oficiales de la Liga Profesional de Fútbol en la previa del duelo ante River por la definición del primer certamen del año de la máxima división.
Visiblemente emocionado por la situación, el fanático respondió sin dudas lo que significa el club para él. “Belgrano para mí es todo. Es mi familia, mi hijo, mi nieta, es todo”, expresó.
Para dejarlo en claro, el simpatizante contó el periplo que tuvo que realizar para estar presente en el duelo clave del Celeste. “Hoy, te comento, nosotros venimos de Calafate. Hemos hecho 40 horas, 44 horas más o menos de viaje. Hace dos días que salimos y llegamos ayer (sábado) a la tarde. A las 7 ya estábamos acá”, confesó.
El amor también se demuestra en el día a día, con gestos como pagar un abono para ayudar al club a pesar de no poder asistir por la distancia en kilómetros. “Somos socios, pagamos una ubicación que no ocupamos, porque eso es Belgrano, pagar y no venir. Ese es el significado, que dice mucho, porque es distinto pagar y estar. Nosotros no venimos, somos grupo familiar, pagamos, no venimos, pero estamos”, lanzó.
El hincha que enfrentó los micrófonos fue testigo de otro hito inolvidable de la historia de Belgrano de Córdoba: la Promoción del 2011. “Somos los miles o millones que estamos afuera, pero hoy estamos. Ya estuve en el Monumental, en el 2011 fui a River, perdí avión, perdí todo, pero no importa. Me quedé tres días en caravana solo, no caravana mal, sino caravana en el obelisco. Una locura”, cerró.