Hace tan sólo dos semanas atrás, cuando perdió categóricamente 4 a 0 ante Independiente en Avellaneda, todo Godoy Cruz imaginaba un futuro cercano muy complicado. Rumores de peleas internas, bajísimo nivel y un técnico que no encontraba los intérpretes así lo demostraban.
En ese contexto tan negativo, el entrenador Esteban Solari tenía la difícil tarea de atravesar indemne tres partidos en siete días, con el agregado de que uno sería el duelo mendocino ante Independiente Rivadavia, y los dos restantes por la Copa Sudamericana, un torneo siempre complicado. Si no lograba resultados positivos, su estadía comenzaría a tambalear.
“Fue una semana con muchas expectativas” reconoció al respecto el entrenador en la conferencia de prensa post Sportivo Luqueño, para luego agregar “sabíamos que jugábamos tres partidos importantes”.
Cronología de la resurección de Godoy Cruz:
Godoy Cruz - Independiente Rivadavia, por la Liga Profesional
Godoy Cruz - Independiente Rivadavia, por la Liga Profesional
Ramiro Gómez
Puede haber sido un guiño del destino que el primer escollo en el camino de la recuperación fuera el menos complicado, con un Atlético Grau que estuvo muy lejos del nivel del Tomba. Pero es cierto que el elenco de Solari no se complicó, pegó en los momentos justos y se llevó una victoria que comenzó a tranquilizar las cosas.
Desde lo táctico, en Perú el entrenador empezó a encontrar soluciones, con la aparición goleadora de Mateo Mendoza en el área de enfrente, Santino Andino y Facundo Altamira un poco más cerca de sus mejores versiones, y Vicente Poggi manejando la mitad de la cancha con el siempre cumplidor Indio Fernández.
Así llegó el segundo escalón: la Lepra por Liga Profesional, donde Solari manejó las cargas con éxito, y tuvo en Lucas Arce, Juan Segundo Morán, Luca Martínez Dupuy y Daniel Barrea a reemplazantes cumplidores. Si bien no pudo aguantar la victoria y terminó repartiendo puntos, el equipo demostró que dejó atrás aquella durísima derrota en Avellaneda.
Sportivo Luqueño, la ratificación de una levantada:
Godoy Cruz Sportivo Luqueño, por la Copa Sudamericana
Godoy Cruz Sportivo Luqueño, por la Copa Sudamericana
Ramiro Gómez
Finalmente, llegó el reencuentro con el público ante Sportivo Luqueño, en el duelo más complicado de la semana, ya que determinaría si el futuro cercano del DT era con calma y cierto respaldo, o si las dudas comenzaban a aparecer de nuevo.
Para alivio del entrenador, el Expreso no dejó dudas. Tardó 15 minutos en arrancar, pero cuando se metió en partido lo dominó de principio a fin, y redujo a su rival a la mínima expresión a través de la velocidad de Altamira y Andino (una de las figuras), la apertura del marcador de Mendoza, y el manejo de la mitad de la cancha de Poggi y Fernández. Se repitió lo hecho en Perú.
A partir de esos intérpretes, Godoy Cruz comenzó a encontrar las respuestas que estaba buscando, y ya sabe lo que debe potenciar. “Quizás primero se está formando la idea del juego defensivo que ofensivo”, se animó a opinar el adiestrador. “Vi al equipo achicar espacios, trabajar la línea, defender el lateral, volvimos a convertir desde una falta a favor nuestro. El equipo lo hizo bien”, analizó luego.
Una visión más calma del futuro del Expreso:
Ya no se habla de peleas en el vestuario, o de un equipo sin alma. Ahora, Gremio no parece una pared tan difícil de romper, y el clásico de Cuyo ante San Martín de San Juan se mira con ansias. El panorama cambió rotundamente en tan sólo tres encuentros, haciéndole honor a los tiempos actuales de nuestro fútbol, que no espera, que necesita respuestas rápidas, y a veces resulta nervioso e inclemente.
Sin embargo, y con el objetivo de no caer en la bipolaridad, el propio Solari bajó los decibles, asegurando que este Bodeguero está en formación y que la paciencia será clave para lo que viene. “No éramos tan malos cuando perdimos con Independiente ni somos tan buenos ahora que ganamos dos partidos por Copa y el empate en el clásico. Somos un equipo en formación, en busca de una identidad de juego que nos permita tener mucha posesión de pelota”, advirtió.
Tendrá que seguir trabajando en algunos detalles a mejorar, solidificar los aspectos positivos que mostró, y ratificar su levantada en los próximos partidos, importantes y de fuste, de eso no hay dudas. Pero lo que también queda claro es que hubiese sido mucho más difícil para el Expreso afrontar lo que viene con un DT más debilitado que ante Independiente, o inclusive con un proyecto nuevo.