En el marco de la fecha 12 de la Primera Nacional, Deportivo Maipú tiene una visita complicada ante el líder de la Zona B, Gimnasia de Jujuy en el estadio 23 de Agosto, más conocido como la Tacita de Plata. El encargado de impartir justicia es Federico Benítez.
El comienzo del Cruzado fue más que interesante. Disputó el control del balón, imponiendo vértigo para tratar de superar la presión alta del Lobo. Esta búsqueda surtió efecto con rapidez, cuando a los cinco minutos Marcelo Eggel estuvo atento para recibir un rechazo de Dematei, y sacó un disparo de primera que le picó antes a Álvarez y se metió. Golazo.
El local mostró inconvenientes para generar peligro, más allá de que contaba con extremos de buen nivel. El más activo fue Francisco Molina, que buscó dos veces el arco rival sin éxito y complicó con sus capacidades para el desequilibrio en el mano a mano.
Justamente fue Molina el que generó las dos más claras del primer tiempo para Gimnasia. Superó a ambos laterales en diversas ocasiones y conectó con Minervino, que pisó el área para meter dos cabezazos que de milagro no fueron gol. La otra importante fue un tiro libre de Cachi que pasó a centímetros del ángulo de Galardi a los 45’.
Desde la media hora en adelante hubo un lapso de posesión casi total del cuadro jujeño, que acumuló futbolistas en campo contrario. La respuesta de Maipú fue aguantar los embates, y lanzar de forma automática la contra. Para eso dejó a dos jugadores abiertos por los costados, prácticamente mano a mano con los locales. Así se acercó al segundo, con Franco Saccone recibiendo abierto por banda, enganchando ante su marcador, y sacando un disparo que se fue ancho por muy poco.