El empate entre Boca Juniors y Cruzeiro por la quinta fecha del Grupo D de la Copa Libertadores dejó un fuerte sabor amargo en el club de La Ribera. En un final marcado por la tensión y los reclamos, el arbitraje de Jesús Valenzuela quedó en el ojo de la tormenta. Para disipar las dudas, la Conmebol publicó los audios del VAR que explican las dos jugadas clave que privaron al equipo de Claudio Úbeda de la victoria.
El grito ahogado a Miguel Merentiel (Minuto 88)
Corría el minuto 88 cuando Miguel Merentiel empujó la pelota a la red, desatando el festejo xeneize por lo que parecía el gol del triunfo. Sin embargo, la alegría duró poco: el VAR llamó a Valenzuela para revisar una acción previa.
Según el informe técnico de la Conmebol, tras un despeje de cabeza de un defensor brasileño, "un atacante de casaca azul bloquea el balón con el brazo, el cual se encontraba en una posición antinatural y ocupando un espacio".
En los audios de la cabina se escucha el minuto a minuto del análisis:
Tras observar el monitor, Valenzuela coincidió con los jueces de video en que la pelota "pega y baja", modificando el rumbo del esférico antes del gol, por lo que anuló el tanto y cobró tiro libre para Cruzeiro.
El penal reclamado por todo Boca
Minutos después de la anulación, la polémica se mudó al área de Cruzeiro. Todo el plantel de Boca estalló en protestas exigiendo un penal por una presunta mano del defensor Lucas Romero. En esta ocasión, Valenzuela ni siquiera fue convocado al monitor, lo que encendió aún más el malestar xeneize.
La Conmebol justificó la decisión respaldándose en las Reglas de Juego: "El brazo del defensor se encontraba en una posición natural como consecuencia de su movimiento corporal y justificable para la acción que realizaba".
El veredicto desde la cabina del VAR:
"La situación del área, todo chequeado. La posición de la mano está en posición natural. Además, él quiere quitar su brazo y el contacto es hacia afuera".
Al revisar los distintos ángulos, los jueces de video determinaron que Romero intentó evadir el impacto y que no existió una intención de ampliar el volumen corporal de forma sancionable, cerrando así un partido que se seguirá jugando en los micrófonos.