En el marco de la segunda jornada de la fase de grupos del Mundial 2026, Bélgica e Irán igualan cero a cero en el SoFi Stadium de Los Angeles. Bajo el arbitraje del argentino Darío Herrera. Ambos buscan el primer triunfo en la Zona G.
En el marco de la segunda jornada de la fase de grupos del Mundial 2026, Bélgica e Irán igualan cero a cero en el SoFi Stadium de Los Angeles. Bajo el arbitraje del argentino Darío Herrera. Ambos buscan el primer triunfo en la Zona G.
El debut de ambos no fue el mejor, debiendo conformarse con magros empates ante Nueva Zelanda y Egipto. Por eso, las fichas están puestas en abrochar el triunfo que les permita soñar con clasificar a los duelos de eliminación directa. Se espera un duelo parejo, entre elencos con objetivos semejantes pero características de juego complementarias.
Bélgica tiene en sus filas a nombres de mucho peso, que son el eje de un andamiaje colectivo que busca darle sentido al manejo de la pelota. Sin embargo, por momentos le faltó peso ofensivo para concretar las insinuaciones generadas. Ante este panorama, y cuando todo parecía perdido, la aparición goleadora de Romelu Lukaku salvó la tarde.
Del otro lado está Irán, un elenco que hace de la pelea en cada sector del campo un culto. Intenta mantenerse compacto y lastimar con transiciones rápidas, aunque a veces le falta disciplina y talento para llevarlo a cabo. A pesar de sus problemas, se las ingenió para hacer un gran partido ante Nueva Zelanda.
Fuera de la cancha, el equipo de Medio Oriente sufre las consecuencias de un trato desigual por parte del país organizador. No puede dormir en territorio de Estados Unidos, por lo que el mismo día de su presentación debe viajar desde Tijuana, México. Así, el cansancio es un factor fundamental.