La organización humanitaria Amnistía Internacional (AI) advirtió ayer sobre "graves episodios" ocurridos en Egipto en medio del golpe de Estado que ayer depuso al presidente Mohamed Mursi, entre ellos "agresiones sexuales contra mujeres y niñas", ante la inacción de las autoridades.
"Mientras el mundo centra su atención en las consecuencias políticas del golpe de Estado en Egipto, hay otros graves episodios que han pasado prácticamente inadvertidos" denuncia la organización, que subraya que las víctimas son "mujeres y niñas que protestaron en en los alrededores de la plaza Tahrir".
AI relevó decenas de testimonios de mujeres atrapadas en las manifestaciones y personas que intentaron ayudar, que relatan "estas terribles secuencias" en las que "decenas, cuando no centenares de hombres rodean a mujeres, les arrancan la ropa y el velo, les bajan los cierres de los pantalones y las manosean". De acuerdo a la denuncia de la organización humanitaria los atacantes utilizaron con frecuencia "palos, cuchillas y otras armas" para cometer estos atropellos.
El documento enviado a la prensa recuerda que estos ataques son comunes durante todas las grandes protestas, lo que, insiste, "es otro brutal recordatorio de que los sucesivos gobiernos egipcios, incluido el de Mursi, no han abordado la violencia y la discriminación por motivos de género".
Organizaciones de derechos humanos locales recibieron en los últimos días 46 denuncias de agresiones sexuales contra mujeres en los alrededores de la plaza Tahrir, aunque Amnistía Internacional cree que la verdadera cifra es "probablemente mucho mayor".
Según los informes de que dispone AI, al menos una sobrevivientes tuvo que ser sometida a cirugía a consecuencia de las agresiones y varias más tuvieron que recibir atención médica. Entre las afectadas había ancianas y niñas de sólo siete años. Activistas de derechos humanos, y los "Guardaespaldas de Tahrir", un grupo que lucha para terminar con todas las formas de acoso a las mujeres, trataron de evitar los ataques.