El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres, informó de 8 muertos, entre ellos 4 civiles y 4 soldados del gobierno, y 10 heridos, en la explosión de una bomba dirigida contra vehículos de las fuerzas armadas. Imágenes de televisión mostraron ayer un micro dañado ante un edificio de departamentos y a personal de los equipos de rescate trasladando cuerpos carbonizados.
Damasco fue blanco de una serie de atentados en los últimos meses, uno de los cuales, a finales de abril, estaba dirigido al primer ministro sirio, Wael Al Halaqi, que salió indemne.
Por otro lado, una fuente gubernamental informó que el padre del viceministro de Relaciones Exteriores, Fayçal Moqdad, fue secuestrado ayer por los rebeldes en su pueblo de la provincia de Deraa (sur).
"El padre de Faysal Moqdad fue secuestrado hoy (por ayer) por hombres armados en su casa en el pueblo de Ghossom", indicó la fuente anónima.
En el centro del país, los rebeldes, en su mayoría sunitas, se hicieron con el control de 4 pueblos alauitas, la minoría a la que pertenece Bashar al Asad, tras la retirada del ejército después de varias semanas de combates.