Llegaron ya. El inquieto poeta y tallerista mendocino Sergio Morán vuelve a la carga con Libretas de futuro, una serie de plaquetas de cuidado diseño y claro objetivo: posibilitar que la poesía circule, que no se frene por problemas de presupuesto ni escollos de distribución. Las primeras publicaciones se titulan Tiempo sin certidumbre y Libre de toda usura. "Son poemas que responden a cierta situación del país", advierte el autor. La nueva propuesta del director de la revista digital Futuros eran los de antes se consigue a través del mail [email protected] o en sus presentaciones y talleres.
La caligrafía de lo legible. Antes de la palabra, la mano. Docente y plástica, la argentina Mirtha Dermisache (1940-2012) llenó páginas enteras de márgenes, renglones y pulsaciones donde no hay una sola letra legible. Su primera obra, titulada Libro 1, tenía 500 páginas y una estética de grafismos. Roland Barthes vio en su obra lo esencial: la voz nace en el ritmo, en la presión del trazo, en el temblor de la línea. Escribir una página que nadie pueda leer, pero que hable del autor o el lector/observador. Un arte único que fue tanto un performance como una forma de escribir sin escribir. O de leer como si se leyera. Verás lo que quieras ver, o algo así.
Un solo libro, infinitas lecturas. Bajo la premisa "Una habitación, un solo libro", la librería Morioka Shoten, ubicada en el histórico edificio Suzuki del barrio de Ginza (Tokio), desafía el comercio tradicional al exhibir un único libro a la vez a lo largo de una semana. Fundada en 2015 por Yoshiyuki Morioka, quien concibió esta extraña idea después de trabajar años en una librería de viejo en Kanda, el local selecciona obras de cualquier género basándose únicamente en su capacidad para conmover e inspirar. De este modo, cada título semanal se convierte en el centro de un espacio contemplativo que reúne a los lectores a través de eventos, lecturas y conversaciones profundas sobre una sola obra.
En modo dragón. Hay mitologías, como la que propone Dragones, que despiertan al roce del trazo y la palabra. El arquitecto y poeta mendocino Vicente Daniel Armando gestó un libro que transfigura a la criatura prehistórica en quimera. Y lo hace con la complicidad autoral y creativa de su hijo, Ernesto Armando, a través de ilustraciones que actúan como el fogonazo primario que enciende la palabra para celebrar la imaginación y la indagación existencial. Publicado en paralelo con una obra de largo aliento como Poesía en la poesía, estos dragones literarios fusionan el universo creativo del autor con la inspirada fantasía que fluye del pulso de Armando junior.
Gráfica Ros. ¿Qué tuvieron en común Soda Stereo, Luis Alberto Spinetta, Fito Páez, Gustavo Cerati, Babasónicos, Divididos y Mercedes Sosa? A Alejandro Ros tuvieron. El talentoso diseñador tucumano ha creado algunas de las tapas más icónicas de la música argentina como también le puso su sello a recordadas tapas de revistas y diarios. Ahora sus más de 30 años de trayectoria se resumen en Gráfica, un libro en el que recorre sus trabajos en música, periodismo y artes visuales. Se trata de una selección de tapas de discos, afiches, proyectos editoriales e instalaciones donde se aprecia su amplísimo universo creativo. El objeto libro también cobija textos de músicos, escritores y periodistas que fueron parte de su hoja de ruta, entre ellos Fito Páez, Ricardo Mollo, Juan Forn, Sandra Russo, Alan Pauls, Marta Dillon, Maitena, Pablo Schanton, Juana Molina, Lucrecia Martel y Albertina Carri.