El Ministerio de Cultura de España anunció la concesión del Premio Cervantes 2026 —el galardón más importante de las letras hispanas— a la destacada escritora y periodista Cristina Fernández Cubas. Nacida en Arenys de Mar, Barcelona, en 1945, la autora recibirá una dotación económica de 125.000 euros en una solemne ceremonia que se celebrará, como es tradición, el próximo 23 de abril en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, de manos de los reyes de España.
El ministro de Cultura español, Ernest Urtasun, fue el encargado de comunicar oficialmente el fallo del jurado desde la sede del ministerio. El tribunal estuvo compuesto por destacados integrantes de la Real Academia Española, academias de la lengua hispana, el Instituto Cervantes, asociaciones de la crítica, del hispanismo y del periodismo, además de contar con la participación de los dos galardonados precedentes, el mexicano Gonzalo Celorio y el español Álvaro Pombo. Según leyó el propio Urtasun, la premiación responde a "la originalidad, la excelencia y la coherencia de una obra que ha renovado el cuento contemporáneo y transformado la literatura fantástica en español".
Con medio siglo de historia institucional desde que el poeta español Jorge Guillén recibiera la primera distinción en 1976, el Premio Cervantes reconoce una trayectoria consolidada orientada a enriquecer el legado literario en castellano más allá de las fronteras nacionales.
En este marco, el nombramiento de Fernández Cubas tiene una profunda repercusión histórica: se convierte en la séptima mujer en obtener el galardón en cincuenta años, sumándose a una reducida lista encabezada por María Zambrano en 1988 y cuya última representante previa había sido la uruguaya Cristina Peri Rossi en 2021.
La trayectoria creativa de la autora abarca principalmente el relato breve, género en el que es considerada una auténtica regeneradora y referente indispensable desde la publicación de su aclamado debut, Mi hermana Elba, en 1980. Su producción narrativa incluye títulos fundamentales como El ángulo del horror (1990), Parientes pobres del diablo (2006) y La habitación de Nona (2015), obra con la que obtuvo el Premio Nacional de la Crítica y el Premio Nacional de Narrativa en 2016.
Asimismo, ha incursionado con notable solvencia en la novela con títulos como El año de Gracia (1985), El columpio (1995) y La puerta entreabierta (2013) —esta última firmada bajo el seudónimo Fernanda Kubbs—, además de escribir teatro, memorias y cultivar una sólida obra traducida a doce idiomas.
Su labor intelectual ha sido distinguida de forma reiterada, acumulando una decena de reconocimientos que comprenden el Premio Nacional de las Letras Españolas 2023 y, de forma reciente en 2026, el galardón Albert Camus como heredera del espíritu del nobel francés.
Palabra de la galardonada
Tras conocerse la noticia, que la tomó "por sorpresa", una Fernández Cubas "feliz" y "más tranquila" ofreció una conferencia de prensa este en Barcelona.
Durante el encuentro con los medios, la escritora rememoró los escollos iniciales de su carrera y recordó que, cuando empezó a mover un manuscrito con sus primeros cuatro cuentos, la mayoría de editoriales rechazaron su publicación con el argumento de que sus relatos eran «muy extraños».
Frente a aquellos rechazos iniciales, la autora destacó la labor de la fallecida editora hispano-brasileña Beatriz de Moura, quien se "entusiasmó" con su trabajo y creyó tanto en ella como en el cuento, un formato literario históricamente vilipendiado. En esa línea, Fernández Cubas enfatizó el valor intrínseco del reconocimiento institucional obtenido: "Una de las cosas que más valora del premio es que representa un galardón no solo para mí, sino "para el cuento en sí mismo".
Explicando las complejidades técnicas de su oficio predilecto, la narradora advirtió sobre el nivel de exigencia que demanda el formato breve frente al panorama de la novela: "Escribir un cuento es un riesgo enorme". Y profundizó en la exigencia estructural del género: "En la novela puedes tener un capítulo malo, pero en el cuento hay mucho riesgo. No te puede fallar ni un párrafo. Por suerte, me gusta la aventura".
Pionera de un cuento de carácter fantástico que posteriormente encontró continuidad en las plumas de diversas autoras de España e Iberoamérica, Fernández Cubas matizó además los contornos estéticos de su universo literario, aclarando que ella no se considera "terrorífica", sino más bien "inquietante".
La declaración resume con precisión milimétrica la atmósfera que domina su bibliografía: "Me gusta escribir sobre lo que se ve, pero especialmente sobre lo que no se ve", confesó la galardonada, rindiendo tributo conceptual al título de su más reciente publicación con Tusquets.