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El
cuarto encierro de San Fermín en Pamplona
, hasta ahora el más rápido de este año, terminó este miércoles con un balance de tres heridos durante la carrera hasta la plaza de los seis toros, acompañados por miles de corredores.
Como en las jornadas anteriores, ninguno de los participantes sufrió una cornada pero tres españoles de 24, 27 y 32 años fueron hospitalizados por contusiones, anunció el gobierno regional de Navarra.
Los seis toros del ganadero Victoriano del Río, de la región de Madrid, guiados por seis bueyes, recorrieron en dos minutos y 14 segundos la carrera de 848,6 metros hasta la plaza de toros de Pamplona a través de estrechas calles adoquinadas con peligrosos giros.
De momento, este ha sido el encierro más rápido de este San Fermín.
Vestidos con la tradicional camiseta blanca y el pañuelo rojo atado al cuello, los corredores, ya fueran veteranos de estas fiestas o jóvenes turistas sin experiencia, acompañaron los toros durante la carrera, los más temerarios tratando de aproximarse lo máximo posible a estos animales de media tonelada de peso y contundentes cuernos.
Multitud de espectadores los animaban agrupados tras las barreras de madera colocadas a lo largo del recorrido o subidos a los balcones de las calles por donde pasa el encierro.
"Fue emocionante, inolvidable, impresionante. Creo que nunca en mi vida me he sentido así de excitado. Estoy realmente satisfecho de haber venido y vivido esto", dijo un estudiante de derecho estadounidense de 26 años, Dale Carpenter, que había previsto esta estancia en Pamplona dentro de un viaje por toda Europa.
Estos encierros cotidianos constituyen el momento culminante de unas festividades que duran nueve días y atraen a cientos de miles de turistas de todo el mundo.
El festival que tiene lugar en Pamplona, una ciudad de 200.000 habitantes, se hizo célebre gracias a la novela de Ernest Hemingway "Fiesta" ("The Sun Also Rises", 1926).