8 de abril de 2014 - 00:10

Critican a Francia, Bélgica y la Iglesia Católica por el genocidio ruandés

El mandatario africano habló durante una ceremonia en que se recordó la matanza de 800.000 personas, la mayoría tutsis.

Durante el acto de conmemoración del genocidio de 1994 en el que fueron masacradas 800 mil personas, el presidente de Ruanda, Paul Kagame, responsabilizó por ese hecho a Francia, Bélgica y a la Iglesia Católica.

El genocidio fue liderado por la mayoría hutu contra la antigua oligarquía de la época colonial, los tutsis. "Ningún país es tan poderoso como para cambiar los hechos, incluso cuando piensa que lo es", dijo Kagame en una ceremonia que fue transmitida por la web oficial de la conmemoración del genocidio.

Francia no estuvo presente, tras cancelar a último momento su asistencia a la ceremonia en la que Kagame también responsabilizó a "oficiales belgas y a la Iglesia Católica" de instaurar una organización política en el país responsable del odio étnico que desencadenó la matanza.

"Los hechos son testarudos", puntualizó en francés el mandatario luego de haber pronunciado en inglés el resto de su discurso, ante miles de ruandeses y un día después de que su Ejecutivo cargara contra París, aliado del Gobierno hutu en el poder en 1994, y lo responsabilizara de tener un "papel directo en la preparación del genocidio".

En varios tramos del discurso, realizado ante miles de ruandeses y líderes internacionales reunidos en el día nacional de luto, en el Tutsi Amahoro Stadium de Kigali -donde 12.000 personas se refugiaron durante la matanza ocurrida hace veinte años-, el mandatario criticó la herencia de la colonización europea.

"El legado más devastador del control europeo en Ruanda fue la transformación de las distinciones sociales. Fuimos clasificados, de acuerdo con un marco inventado en otro lugar", lamentó.

La diferenciación social entre los grupos hutu y tutsi durante la colonización belga se encuentra en el origen del enfrentamiento étnico que desembocó en la matanza, principalmente de tutsis.

Presente en la ceremonia, el secretario general de ONU, Ban Ki-moon, aseguró que ese organismo "pudo" y "debió" haber hecho "mucho más" en Ruanda para impedir el genocidio.

El secretario general se felicitó, sin embargo, de que Ruanda haya "demostrado al mundo que la transformación es posible".

La ceremonia se celebró en presencia de familiares de las víctimas procedentes de todo el país y representantes gubernamentales de numerosas naciones.

LAS MAS LEIDAS