Todos los pasajeros que salgan por el aeropuerto de la capital de Guinea deben llenar un formulario y permitir que les tomen la temperatura como parte de una campaña para combatir la propagación de la mortal fiebre hemorrágica que provoca el virus Ébola, informaron autoridades de salud de ese país.
El doctor Sakoba Keita, director de prevención del Ministerio de Salud, dijo que cualquier persona con una fiebre mayor de 38 grados Celsius será sometida a pruebas para determinar si sufre de la enfermedad.
Por su parte, la ministra francesa de Salud, Marisol Touraine, dijo que médicos franceses del Instituto Pasteur estarían presentes para observar los procedimientos de abordaje en el aeropuerto de Conakry.
El temor al Ébola, que se transmite por contacto directo con la sangre y los fluidos corporales de las personas o animales infectados, ya está haciendo mella en los habitantes de esta capital.
Mientras en un día normal llegan unas 300 personas buscando atención médica en el Hospital Donka, ayer llegaron más de un centenar, luego de que se informara que los pacientes infectados estaban siendo atendidos ahí. “Mi hija está enferma y tosiendo, pero prefiero que se quede en casa. Ahora no pondría un pie en el Hospital Donka por nada del mundo”, dijo Djalikatou Balde, un profesor.