Legisladores estadounidenses presentaron ayer un proyecto de ley que busca castigar a los criminales que hayan espiado a Estados Unidos para robar sus secretos comerciales, con la congelación de sus activos y la prohibición de entrar al país.
Legisladores estadounidenses presentaron ayer un proyecto de ley que busca castigar a los criminales que hayan espiado a Estados Unidos para robar sus secretos comerciales, con la congelación de sus activos y la prohibición de entrar al país.
La Ley sobre el ciberespionaje económico (Cyber Economic Espionage Accountability Act) prohíbe a los extranjeros culpables de esos actos tener activos en Estados Unidos y obtener una visa para viajar a ese país. Para aquellos que ya tienen una visa, la ley otorga a las autoridades estadounidenses el poder de revocarla.
"Este es un paso esencial para hacerle saber a China que robar propiedad intelectual de los estadounidenses, robar sus innovaciones y la creatividad con el fin de ser más competitivos, tiene consecuencias reales", explicó el representante republicano Mike Rogers, uno de los partidarios del texto.
Este proyecto de ley se conoció la víspera de la primera reunión informal entre el presidente estadounidense Barack Obama y su nuevo homólogo chino, Xi Jinping, quienes se reunirán hoy y mañana en Rancho Mirage, California, a 160 km al este de Los Ángeles (ver aparte).
El ciberespionaje y otros temas candentes, como Corea del Norte y los conflictos comerciales, son algunos de los asuntos que analizarán los dos líderes.
En los últimos meses, la piratería se ha convertido en un importante asunto de fricción entre Washington y Pekín, con ataques en internet que se multiplican a un ritmo acelerado.
El jefe del Pentágono, Chuck Hagel, denunció la semana pasada en Singapur la "amenaza creciente de intrusiones informáticas, algunas de las cuales parecen estar relacionadas con el ejército y el gobierno chino".
De acuerdo con el legislador demócrata Tim Ryan, quien también apoya el proyecto, éste "dará al presidente y al Congreso el poder y los medios de vigilancia necesarios" para hacer frente a estos ataques.
"Tenemos que asegurarnos de que países como China y Rusia ya no obtienen una ventaja competitiva a través de los delitos cibernéticos", estimó.