Un dividido Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas se reunirá hoy en Ginebra para debatir la violenta situación en Siria y, posiblemente, votar una nueva resolución que era objeto de intensas negociaciones.
Un dividido Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas se reunirá hoy en Ginebra para debatir la violenta situación en Siria y, posiblemente, votar una nueva resolución que era objeto de intensas negociaciones.
Un día después de un alarmante informe presentado por la alta comisaria de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, Estados Unidos, Qatar y Turquía presionaron para convocar un debate urgente sobre la creciente violencia en Siria y el tendal de víctimas que está dejando en el país y en la región. La petición fue aceptada y el debate se realizará hoy, pero aún no hay consenso sobre la resolución que se someterá a votación.
Los patrocinadores del debate de hoy hicieron circular ayer un borrador de resolución que condena de forma contundente ataques contra la población civil y violaciones a los derechos humanos que, según afirman, fueron cometidas por el gobierno del presidente sirio, Bashar Al Assad.
El texto hace especial énfasis en la situación de los civiles atrapados dentro de la ciudad de Al Qusair, en la frontera con el Líbano y epicentro de combates entre el Ejército sirio y las milicias insurgentes en los últimos días. Pero la resolución, redactada por los principales financiadores de la oposición armada siria, nada dice sobre los excesos y las violaciones a los derechos humanos cometidos por esas mismas milicias.
Por eso, un grupo de países ya adelantó que sólo apoyará una resolución más "equilibrada" hoy en el debate.
China, India, Brasil, Pakistán, Cuba, México y Costa Rica fueron algunos de los países que pidieron incluir referencias a la violencia cometida e impulsada por las milicias que buscan derrocar al gobierno de Al Assad.
La discusión se concentró especialmente en el párrafo que "condena" la participación de combatientes extranjeros en el bando del gobierno de Al Assad, en referencia a los milicianos del movimiento chiita libanés Hezbollah, que en los últimos días confirmó su rol activo en el conflicto sirio.
Para el grupo liderado por tres de los cinco miembros del BRICS, el texto debe dar cuenta también de la presencia de combatientes extranjeros dentro de la milicias que pelean contra el gobierno de Damasco.