Los países del G20 se comprometieron ayer con un crecimiento mundial robusto, enviaron un mensaje de tranquilidad a los países emergentes y estrecharon su cooperación contra la evasión fiscal, al concluir su reunión del fin de semana en Sidney.
Los países del G20 se comprometieron ayer con un crecimiento mundial robusto, enviaron un mensaje de tranquilidad a los países emergentes y estrecharon su cooperación contra la evasión fiscal, al concluir su reunión del fin de semana en Sidney.
El foro de las veinte principales economías desarrolladas y emergentes del planeta no hizo, sin embargo, mención alguna a Ucrania en su comunicado final, por no haber consenso.
Los países miembros del foro, que representan el 85% de la economía mundial, se han fijado como objetivo aumentar el crecimiento en dos puntos adicionales de aquí a 2018, "desarrollando políticas ambiciosas pero realistas".
Este objetivo "representa más de 2 billones de dólares en términos reales, y permitirá crear numerosos empleos", destacaron los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales al término de la reunión, que sirve para preparar la cumbre de jefes de Estado prevista en noviembre en Brisbane, en el este de Australia.
En un gesto en favor de los países emergentes, inquietos por el reflujo de capitales que está provocando la retirada de estímulos económicos en Estados Unidos, los bancos centrales del G20se comprometieron a "calibrar con atención y a comunicar claramente" sobre su política monetaria.