Supo ser un negocio que se multiplicó al ritmo del creciente interés del consumidor por la industria del vino argentino.
Supo ser un negocio que se multiplicó al ritmo del creciente interés del consumidor por la industria del vino argentino.
De hecho, hasta cambiaron su nombre. De llamarse vinerías pasaron a rebautizarse como vinotecas, wine shops y, por supuesto, renovaron sus góndolas. Sin embargo, según fuentes de la Cámara Argentina de Vinotecas y Afines (CAVA), durante 2013 cerraron más de 40 locales.
Francisco Madeo, integrante de la comisión directiva de CAVA, sintetizó: "Argentina siempre fue un país que sigue las modas. Cuando salió el paddle, todos construían canchas. Luego salieron los drugstores y todos los siguieron; también pasó con las vinotecas.
Hoy con lo que cuestan los vinos y delicatessen, se necesita un capital importante para poder funcionar. Lo que estamos viendo es que los que cierran son personas que alquilan los locales a lo que hay sumar los servicios. Así evidentemente el negocio se complica".
Madeo contó que las condiciones de pago han cambiado drásticamente tras las devaluación. Por lo tanto, proveedores que antes daban financiación, en la actualidad piden pagos de contado para dejar la mercadería. "Depende de la bodega lo que sucede. Algunas te aceptan pagos a 30 días y otras directamente no", señaló el empresario.
Las perspectivas para el año
Al igual que para el resto de la cadena, las perspectivas de venta para este año no son tan alentadoras y desde la Cámara esperan mermas en las ventas, principalmente en los segmentos altos de comercialización.
"El 2014 será un año duro. Para poder mantenerse en el negocio las empresas tendrán que ser prolijas y deberán mirar al detalle las cuentas, casi día a día", señaló Madeo.
Además de acortar los plazos de pago algunas bodegas están llegando al canal vinotecas con aumentos importantes, algo que termina por perjudicar la venta.
En este sentido, Madeo indicó que no se puede saber cuál es el valor real de un producto. "Muchas empresas han traído aumentos demasiado exagerados y después llegan con promociones muy agresivas y quizás el precio está por debajo de lo que compré en diciembre", dijo el empresario.
No obstante, destacó: "Arriba de los $ 100 por botella se frenó la venta".