Manuel Zelaya fue derrocado con pocos miramientos 4 años atrás cuando el ejército de Honduras lo expulsó del país, en un golpe de Estado impulsado por el miedo de la élite económica y política de que estuviera tratando de acaparar demasiado poder.
Manuel Zelaya fue derrocado con pocos miramientos 4 años atrás cuando el ejército de Honduras lo expulsó del país, en un golpe de Estado impulsado por el miedo de la élite económica y política de que estuviera tratando de acaparar demasiado poder.
Ahora, podría estar cerca de regresar a la casa presidencial, esta vez en calidad de esposo de Xiomara Castro, la candidata que lidera las encuestas.
Los sondeos muestran que Castro, de 53 años, va adelante de otros 7 candidatos de cara a las elecciones del próximo 24 de noviembre entre los que se encuentra Romeo Vázquez, el general que dio el golpe. Los dos partidos tradicionales del país luchan por la tercera y cuarta posición detrás de Castro y de un popular comentarista televisivo de deportes.
La elección de alguien que se autoproclama socialista podría ser tomada como un cambio sorprendente en un país en el que la oligarquía ha mantenido el poder político sobre una mayoría de la población empobrecida y con bajos índices educativos.