Un banco sin motosierra. Mientras el Senado provincial le daba su aval para ampliar el registro de huellas de Mendoza -un modelo de referencia para todo el país- una mujer de 66 años, adoptada y sin datos de su familia de origen, se encontraba por primera vez con sus cuatro hermanos. Esto, gracias al mentado registro. El cambio al que se apunta por estos días en el ámbito legislativo es avanzar en la recolección de huellas, tanto en procedimientos policiales como trámites administrativos. Hoy por hoy este registro suma más de 85.000 huellas genéticas, siendo el más grande de Latinoamérica. Su tasa de éxito, garantiza su director Miguel Marino, es del 63%. Traducido, esto permitió esclarecer hasta el momento más de 1.400 causas judiciales. Datos que hablan a las claras de su poderoso efecto. Así puede acreditarlo Pilar, nacida en Mendoza y radicada desde hace 23 años en San Luis, quien se reencontró con su sangre gracias al análisis del ADN. Lo en su momento vimos en algún trhiller de Netflix, en esta provincia ya es realidad. La tecnología, de la mano del sustento jurídico, puede -y está a la vista- traer buenas noticias y hacer justicia, aunque a veces llegue un tanto tarde.
Al que le quepa el sombrero. Para variar, fue una semana de ánimos caldeados. La decisión del gobernador de Buenos Aires de desdoblar las elecciones legislativas encendió la mecha en el peronismo. "Es un gobernador peronista que, en vez de ampliar, dividió y partió el peronismo. Un suicida", dijeron desde el entorno K. "Si Kicillof insiste en desdoblar, rompe la posibilidad de unidad", había alertado Cristina Kirchner horas antes del anuncio de Axel. Lo cierto es que el mandatario bonaerense se salió con la suya y con esa jugada hizo más para dinamitar el kirchnerismo que cualquier intento libertario o radical. También como cada semana, la presidenta del PJ le dedicó unas palabras -acaso un consejo- al presidente Milei: "Haceme caso por favor… Pegá un volantazo porque te vas a poner el país de sombrero". A la luz de los hechos, hubo más volantazos que sombreros.
El DNI no define. En tiempos donde el edadismo es parte del relacionamiento -o directamente el maltrato- hacia los adultos mayores, el incansable Lalo Schifrin nos da una lección de energía a sus 92 años. El legendario músico argentino volvió a su país para presentar por estos días un nuevo disco: Viva la libertad. El ejemplo del creador de la inolvidable música de Misión imposible puede emparentarse con la filosofía de Clint Eastwood (94 añitos y contando), quien ante a la pregunta de cómo podía seguir trabajando a su avanzada edad respondió: "Cuando me levanto todos los días, no dejo entrar al viejo". Y, por si no quedara claro, avanzó con su lección: "Hay que mantenerse activo, vivo, feliz, fuerte, capaz. Está en nosotros, en nuestra inteligencia, actitud y mentalidad. Somos jóvenes, con independencia de nuestro DNI. Hay que aprender a luchar por no dejar entrar al viejo". Como contracara, un tipo de sesenta y chirolas, también un gran laburante de su arte, hizo una lectura generacional que se suma al debate de por qué la edad no debería definir lo que está bien o lo que está mal. Dijo Fito Páez: "Quiero ver jóvenes más eruditos, más locos, más arriesgados, más arrogantes, más espirituales, más esotéricos, más patafísicos. Extraño eso". Años más, décadas menos, lo que nos define es la pasión. Hechos, no palabras.
Ay, hay AI. Sustentar el lógico avance de la inteligencia artificial en el ámbito periodístico a partir de clisés del oficio es, por lo menos, ingrato. Imposible aquí no ser autorreferenciales. Véase sino el ejemplo del diario italiano Il Foglio que realizó un suplemento completamente con IA. Hasta ahí la noticia. Sin embargo, la "mejor" forma de justificar el uso de esa herramienta, según una nota de La Nación, fue comparar lo humano (periodistas) con lo tecnológico (IA) señalando que la IA "no sale a tomar café cada diez minutos", "no tiene ego" y "no fuma todo el día". Durante una semana, los lectores italianos recibieron Il Foglio AI, tal nombre del suplemento "inteligente" que se publicó junto con la versión impresa. "Con este tipo de proyectos no queremos dejar a un lado el periodismo, sino entender cómo se puede integrar la tecnología a nuestro trabajo", precisó el editor Claudio Cerasa. Al menos esta explicación resultó más acorde con los tiempos que corren y las demandas de las audiencias. Si bien no es -por ahora- el fin del periodismo, vale estar atentos y darles el mejor y más humano uso que se pueda.
Maridaje de la semana. Casi en tiempo récord, una campaña solidaria a través de las redes sociales de la Asociación Tras-Pasar permitió que en apenas dos días se pudieran reunir los fondos necesarios para que Romeo, un niño de 12 años oriundo de San Carlos, pudiera viajar a Córdoba donde le harán un trasplante de médula ósea.
* El autor es secretario general de redacción del diario Los Andes.