El escenario se torna incómodo. La multiplicación de audios y versiones sobre posible corruptela en la cima del poder libertario altera ánimos y comienza a aparecer la ansiedad, impaciencia.
La premisa del oficialismo local sería la de provincializar al máximo la campaña y mantener la unidad detrás del principal candidato, que en las mediciones supera, incluso, a Cornejo hasta en los niveles de consideración (buena, regular o negativa) que se les consulta a las personas encuestadas.
El escenario se torna incómodo. La multiplicación de audios y versiones sobre posible corruptela en la cima del poder libertario altera ánimos y comienza a aparecer la ansiedad, impaciencia.
El gobernador de Mendoza sabe muy bien que la turbulencia generada a nivel nacional puede tener derivaciones importantes a tan poco tiempo de las elecciones de octubre. Es un problema que escapa a su gestión, claro que sí, pero del cual no puede desentenderse del todo en virtud de su alineamiento con La Libertad Avanza, que lo ha convertido en uno de los jefes provinciales más cercanos al gobierno nacional.
Alivio, en parte, para otros ex Juntos por el Cambio que optaron por no compartir tiempo y espacio electoral con el oficialismo nacional o bien integrarse en otro frente, como hicieron los que formaron Provincias Unidas, a los que se unió en estos días el siempre misterioso correntino Gustavo Valdés, a pocas horas de las elecciones en su provincia.
Buscando poner las cosas en claro, en un discurso con motivo de un acto oficial, Cornejo hizo mención, realmente, a lo que más lo ha acercado a la gestión nacional: los cambios en materia macroeconómica. Y hay que señalar que no es algo que pueda considerarse coyuntural para el gobernador de Mendoza, puesto que a lo largo de los años con frecuencia hizo mención a inconvenientes para conducir las provincias en un contexto como el que predominaba hasta fines de 2023. Y eso fue lo que dijo de algún modo en esta oportunidad: “Con buenos modales, sin insultos, estoy harto a mi edad de caídas y recuperaciones por poco tiempo en la economía argentina, donde no se puede planificar nada”. Lo de los buenos modales no merece casi aclaración.
Por ello al reiterar públicamente su apoyo al presidente Milei dijo en esta oportunidad que aspira a “que volvamos a ser un país normal y tengo el deseo enorme y la esperanza de que el presidente Milei acierte con sus cambios económicos. Por eso lo estoy apoyando, no con fanatismo, como una minoría puede hacerlo”, sostuvo. ¿Cuál minoría le hubiesen preguntado algunos? Pero no dio declaraciones prudentemente en medio del caos de los audios; sólo lo dijo desde el atril en medio de una entrega de viviendas.
También Cornejo cuidó al principal candidato que tiene la unión entre La Libertad Avanza y Cambia Mendoza, el ministro de Defensa, Luis Petri, desligándolo de toda sospecha con respecto al manejo, en su área, de la obra social del personal de las Fuerzas Armadas. Ahora sí en diálogo con los periodistas fue contundente en algo que es lógico: comprar determinadas cantidades de medicamentos, ya sea a la droguería Suizo Argentina o a otra que provea al Estado, no significa que se estén manejando negociaciones que conducen a la corrupción mientras no haya pruebas en contrario.
Y un aspecto a tener en cuenta: recuerdos o nostalgias de Juntos por el Cambio, el espacio de gobernadores que ganó hace un par de años en muchas provincias con elecciones desdobladas y luego se fue desarticulando a partir de la derrota nacional de Patricia Bullrich. Al destacar la gestión de los ministros Caputo y Sturzenegger, Cornejo los definió como provenientes de aquel espacio, lo cual es real, aunque hoy formen parte de la línea de flotación que tiene la administración libertaria. Y aquella coalición hoy es prácticamente parte de la historia política reciente.
Mientras tanto, el lineamiento del oficialismo a nivel local estaría indicando que se debe defender drásticamente la gestión nacional, al margen de lo que marque la investigación judicial del escándalo surgido en la Agencia Nacional de Discapacidad y de lo que se vaya sumando con las apariciones periódicas de más elementos tendientes a comprometer la situación del entorno del presidente de la Nación.
Como señalábamos, Luis Petri es el gran candidato. Y Cornejo el convocante al apoyo de los mendocinos al acuerdo con los libertarios. La encuesta difundida en la semana por la consultora Reale Dalla Torre, si bien es previa al escándalo de los audios de Spagnuolo, da cuenta de una diferencia a favor de la lista de La Libertad Avanza y Cambia Mendoza que parece muy difícil de revertir más allá de un posible descenso, que sería lógico si la investigación judicial va comprobando lo que se ventila a través de medios y redes sociales.
Otros encuestadores coinciden con el alineamiento de Reale Dalla Torre, que le otorga al PJ un lejanísimo segundo lugar cercano al 20% para el primer candidato a diputado nacional, Emir Félix, muy atrás del 53% de Petri, pero consideran que el eje Petri-Milei-Cornejo estaría cercano al 40%. Esta última estimación podría estar reflejando o un importante ausentismo a la votación o una dispersión más elevada entre las demás opciones. Igualmente, nada que haga temer a los que tienen el “auto puntero”.
De todos modos, la premisa del oficialismo local sería la de provincializar al máximo la campaña y mantener la unidad detrás del principal candidato, que en la referida medición supera, incluso, a Cornejo hasta en los niveles de consideración (buena, regular o negativa) que se les consulta a las personas encuestadas.
Hay otra apreciación importante proveniente del gobierno local. Los mendocinos continúan siendo mayoritariamente reticentes al apoyo al justicialismo, que además cayó en desgracia electoralmente en este lugar de la Argentina desde las legislativas de 2013. Por lo tanto, si por las cuestiones de índole nacional se observase una merma en el apoyo al gobierno nacional, nada haría pensar en una caída tan abrupta que pusiese en riesgo el triunfo que toda la comunidad política mendocina espera de la unión de los oficialismos nacional y provincial.
Sea como fuere, la preocupación en el ámbito oficial local es inocultable y es lógico que así sea en virtud de la incertidumbre existente en las máximas expresiones del poder nacional sobre los objetivos de tantos audios y eventuales videos.
Una especie de artillería que recae sobre los palacios del poder y que obliga a nivel local a asegurar el resguardo necesario. Por todo ello, por ahora es demasiado pronto para evaluar daños.
* El autor es periodista. [email protected]