El Escuadrón de Granaderos a Caballo junto a su jefe el General San Martín salía del cuartel de El Retiro en misión secreta, en horas nocturnas, para evitar espías. Era un 28 de enero de 1813 y debían seguir una expedición naval que, remontando el Paraná, acosaban pueblos para proveerse de alimentos ya que la base naval de Montevideo estaba sitiada. El portaestandarte del escuadrón era el alférez Ángel Pacheco.
Cuando llegaron a la posta de Santos Lugares, la caballada no estaba preparada, pues, el maestro de postas no había sido informado. San Martín ordenó al joven oficial Pacheco de 16 años, adelantarse y asegurar que las caballadas estuvieran listas en cada posta.
A altas horas de la noche del 29 de enero, los granaderos arriban a la Posta de Pilar; San Martín organiza un servicio de vigías (batidores) al mando del joven oficial Ángel Pacheco, camuflados de paisanos, que acercándose sigilosamente a la costa seguían a la flota española. San Martín a poncho criollo y sombrero, también se acerca a la ribera del Paraná y junto a Pacheco observa los movimientos de la flota enemiga. Propio de su ojo escrutador, calculó que entre los lugares posibles, el desembarco sería en San Lorenzo.
El 2 de febrero, entre las 22 y 23.30 arriban al Convento y luego de acondicionar a los granaderos y caballada en los lugares previstos, nuevamente San Martín y su oficial Ángel Pacheco, con algunos milicianos del comandante Celedonio Escalada, se acercan hasta las barrancas del Paraná. Ahí, estudiando el terreno, San Martín calcula donde se desarrollaría la carga de caballería.
Luego del combate y resueltos aspectos posteriores al mismo San Martín parte hacia Buenos Aires quedando el joven oficial Pacheco en el convento al cuidado de los heridos, acompañado por una escolta de granaderos.
Pacheco no participó en el combate, asignado por su Jefe a la tarea de asistir y cuidar a los heridos, junto a los padres franciscanos del convento.
Nació en Buenos Aires en 1794, estudió en el prestigioso colegio de San Carlos. Luego comenzó a trabajar en una estancia vecina a una en que trabajaba Juan Manuel de Rosas, quien, alejado de su familia por desavenencias internas, cambió su apellido. Pacheco 10 años menor, fue aprendiz de Rosas. Posteriormente éste fue su jefe político y militar.
A los 16 años se incorporó el Regimiento de Patricios como cadete, luego revistó en el Regimiento de Granaderos a Caballo en 1812.
Posteriormente al Combate de San Lorenzo, en el mismo escuadrón marchó a apoyar al Ejército del Norte, acompañando a su jefe, el general San Martín. Promovido a teniente, participó en varias acciones: Puesto del Márquez, Venta y Media y Sipe Sipe donde recibió una grave herida de bala en uno de sus brazos.
En 1816 se incorporó al Ejército de los Andes. Cruzó los Andes con la escolta de San Martín al mando de Mariano Necochea. Peleó en el Combate de Las Coimas, luego en la batalla de Chacabuco.
Participó en la campaña de Talcahuano. Luego en la batalla de Maipú. Posteriormente en la campaña del sur de Chile. Regresó a Buenos Aires trayendo los trofeos de batalla. Ejerció cargos militares. En la guerra contra Brasil, participó en las acciones de Ituzaingó, Yaguarón, Yerbal, Camacuá y otras.
Fue expedicionario en las acciones contra pueblos originarios de la Provincia de Buenos Aires, llegó hasta las costas del Salado. Participó en las acciones de Guardia de Rojas y en El Salado.
En 1831 mandó las fuerzas de Santa Fe y Buenos Aires en la batalla de Fraile Muerto contra los unitarios comandados por el General Paz.
Participó en la Campaña del Desierto en 1833 como Jefe del Estado Mayor. Rosas debió regresar a Buenos Aires por cuestiones políticas, siguiendo Pacheco a cargo de la campaña. Llegó hasta la desembocadura del Río Negro en el Atlántico.
Ocupó luego varios cargos en Buenos Aires. Combatió contra Lavalle en la acción de La Cañada de la Paja en 1840. Combatió en la Rioja y Catamarca y derrotó en la acción de San Cala al coronel José María Videla en 1841.
Pasó a Cuyo en persecución de Lamadrid y en el encuentro de Rodeo del Medio lo derrotó, refugiándose aquel en Chile.
Participó en la sangrienta batalla de Arroyo Grande en Entre Ríos, donde Oribe y Pacheco derrotan al general Rivera. Participó luego del sitio de Montevideo en 1843 y 1844.
Cuando Urquiza se levantó contra Rosas, fue nombrado comandante en jefe de las fuerzas federales. No participó en la Batalla de Caseros, pero luego de caído Rosas, organizó la defensa de Buenos Aires.
* El autor es médico y secretario de la Asociación Cultural Sanmartiniana de Luján de Cuyo.