Donald Trump y Hillary Clinton se lamían las heridas ayer tras perder en Wisconsin, y apuntaban su arsenal hacia el amigable Nueva York, que vota en 2 semanas, para revigorizar sus campañas hacia la nominación presidencial en EEUU.
Donald Trump y Hillary Clinton se lamían las heridas ayer tras perder en Wisconsin, y apuntaban su arsenal hacia el amigable Nueva York, que vota en 2 semanas, para revigorizar sus campañas hacia la nominación presidencial en EEUU.
Las derrotas en la contienda del martes de los favoritos en las primarias de los partidos Republicano y Demócrata dieron a sus respectivos rivales, Ted Cruz y Bernie Sanders, un impulso de moral y de delegados.
