Es la presidente de uno de los organismos más importantes del mundo relacionados con la vitivinicultura: la Organización Internacional de la Vid y el Vino (OIV).
Es la presidente de uno de los organismos más importantes del mundo relacionados con la vitivinicultura: la Organización Internacional de la Vid y el Vino (OIV).
Claudia Quini estima que la merma en el consumo de vinos es multi causal y cree que hay que seguir trabajando para promover la ingesta moderada.
-El consumo mundial de vinos cae. ¿Por qué se da esta situación?
-En realidad, hay una caída, pero en el último año se amesetó esa caída, es decir que la tendencia no es tan pronunciada, lo cual es importante destacar, porque no viene con la misma pendiente de los últimos años.
De todas formas, hay muchos factores que influyen en este proceso. En principio, la caída del consumo es más pronunciada en los países tradicionales, tanto en Europa como Argentina, pero se revierte en los países emergentes, como China, que aumenta su consumo de vinos.
En países como Estados Unidos está subiendo el consumo de vinos, cuando en general eran otras las bebidas alcohólicas que se consumían. Esto se debe principalmente a un cambio en el hábito de vida.
-¿Cuánto ha influido en la baja del consumo de vino las regulaciones para combatir el alcohol?
-Han influido mucho. De hecho, hay evidencia de que, por ejemplo en países como Chile, donde se han promulgado este tipo de leyes han tenido una baja en el consumo.
Ha influido también el tema de la publicidad, que no se permite en ciertos países. En el afán por conquistar nuevos mercados se han descuidado los mercados internos, y esto ha hecho que se pierdan consumidores, lo que influye en esta disminución.
Argentina junto con Uruguay tienen una ventaja competitiva importante, que es la declaración del vino como bebida nacional. Así el vino es considerado como un alimento, que debe ser consumido con una cierta medida y moderación.
-Entonces, que el vino argentino haya sido declarado bebida nacional, ¿podría evitar una legislación de tipo "alcohol cero" en Argentina?
-Esa es un poco la idea; creo que hay que considerar el consumo moderado de vino. Y estudiar de dónde viene el origen del consumo cuando se produce un accidente de tránsito.
De hecho, hay evidencias de que quienes tienen un accidente por estar alcoholizados no son casualmente los bebedores de vino, que lo han hecho en una mesa familiar, moderadamente.
Por supuesto, está claro que no se puede de ninguna forma estimular a tomar y después manejar. Yo creo que hay que trabajar sobre el tema de designar al conductor responsable, pero no por esto el vino tiene que dejar de ser parte de la alimentación.
-Chile se ha ubicado como el cuarto exportador mundial de vinos, según la OIV.
-Sí, es cierto. Chile en realidad ha empezado su incursión en el mercado externo mucho antes que el resto de los países de América Latina y del mundo.
Es el primero porque tiene una buena producción y buenas características de producto; al no tener un mercado interno importante, eso hizo que decidiera salir a comercializar en otros mercados.
Además de tener buenos productos, lograron entrar con buenas estrategias de marketing, y eso queda en el tiempo. Creo que esto tiene que ver con las buenas acciones.
Le ha ganado el lugar a Australia, pero hay que reconocer que este país ha estado muy castigado por eventos climáticos, ha tenido sequías, olas de calor, lluvias, incendios. Australia ha sido un país que no ha tenido producción disponible para colocar en el exterior y Chile ha sido un buen jugador.
-Teniendo en cuenta el cambio climático, ¿cómo ves la vitivinicultura para los próximos 50 años?
-Los modelos matemáticos ya están indicando que habría corrimiento de las condiciones climáticas, desde regiones más húmedas, en donde hoy la vid prospera mejor, a otras regiones más frías, como es el caso de la Patagonia en Argentina.
Diez años atrás, cuando escuchaba la discusión sobre cambio climático a veces dudaba sobre si era un ciclo dentro del clima o un cambio general, pero la verdad es que hoy vemos que hay cambios muy drásticos en los ciclos y ya los científicos lo están abordando.
Reunión internacional
Del 9 al 14 de noviembre de 2014 en las provincias de Mendoza y San Juan se llevará a cabo el Congreso Mundial de la Viña y el Vino, donde además se realizará la 12va. Asamblea General de la OIV.
El Congreso, de carácter científico, técnico y a su vez social, está organizado sobre la base de un exhaustivo programa que contará con diversas disertaciones, creando de ese modo un espacio de intercambio de conocimiento referido a los temas y desafíos más relevantes del sector vitivinícola mundial.
“En principio está pautada la asamblea general y la reunión de los consejos técnicos, con lo cual va a ser un orgullo para Argentina y para mí como presidente de la OIV, presidir una asamblea de la institución en mi tierra”, contó a Los Andes Quini.
La presidente de la OIV aseguró que la convocatoria en Argentina ha batido el récord de presentación de trabajos de los últimos diez años.
“Este congreso, que ya ha batido récords, se mueve en diferentes áreas temáticas, entre ellas: vitivinicultura, enología, derecho, economía, consumo y salud. En estas diferentes áreas temáticas los expertos presentan trabajos científicos y hoy el número de trabajos presentados supera los 500, que corresponden a estudios llevados adelante en universidades y centros de investigación del mundo que trabajan en la mejora de la vitivinicultura global”, finalizó Quini.
Las inscripciones para participar del Congreso Mundial de la Viña y el Vino están habilitadas desde el 15 de julio de 2014 en la plataforma de registración on line; se debe ingresar al sitio web del Congreso www.oiv2014.gov.ar y allí inscribirse.
Perfil
Claudia Quini es ingeniera química y subgerenta de Investigación para la Fiscalización del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV); fue postulada para presidente de la Organización de la Vid y el Vino por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación en 2012.
El gobierno argentino fundamentó su postulación para la Organización de la Vid y el Vino en razón de sus antecedentes científico-tecnológicos y de su transferencia de conocimientos y tecnología al sector de pequeños y medianos productores de vinos caseros y artesanales argentinos.