Las ambiciones de la segunda economía mundial se extienden también al único continente inhabitado del planeta. China anunció el sábado pasado la apertura de su cuarta base de investigación en la Antártida, bautizada "Taishan" en honor a una de las montañas sagradas del taoísmo. La estación, situada en el interior del continente, a una altura de 2.600 metros, dará cobijo a equipos científicos durante el verano austral, de diciembre a marzo.
Taishan tiene capacidad para 20 personas en sus 1.000 m2 y está construida en forma circular -con forma de platillo volador- para evitar la acumulación de nieve durante las frecuentes y gélidas ventiscas que azotan la Antártida. China utilizará la plataforma para realizar experimentos en geología, glaciares, geomagnetismo, meteorología y estudios relacionados con el cambio climático. Está previsto que la base, cuya construcción duró dos meses a manos de un equipo de 28 personas, esté en servicio durante los próximos 15 años. El País