Chile, Cuba y Argentina son los países con las tasas de homicidios más bajas de América Latina. Así lo determina el informe global de Homicidios 2013 realizado por la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
El informe detalla que, en 2012, la tasa de homicidios en Chile fue de e 3,1 por cada 100.000 habitantes, siendo el país con menos asesinatos en la región. Lo sigue Cuba, con una tasa de 4,2. En tanto, Argentina tiene una tasa de 5,5 homicidios cada 100.000 habitantes, aunque el informe aclara que en el caso de nuestro país las cifras son de 2010.
“En la subregión de América del Sur, las tasas de homicidio en el Cono Sur, en Argentina, Chile y Uruguay, se acercan a las tasas relativamente bajas que se registran en Europa”, especifica el informe.
Uruguay también está entre los países con tasas más bajas (7,9), aunque un dato particular que se registró en el informe es que en Montevideo la proporción de homicidios interpersonales es más alta que la de homicidios vinculados al delito.
La ONU ubicó detrás de Honduras a Venezuela como el segundo país en el continente con la tasa más alta: 53,7 por cada 100.000 habitantes. Le siguen Belice con 44,7; El Salvador con 41,2, y Colombia con 30,8.
Las dos principales economías del continente, Brasil y México, tienen una tasa de 25,2 y 21,5, respectivamente.
En total, en 2012 hubo 439.000 homicidios en el mundo. Más de una tercera parte de éstos (36%) tuvieron lugar en el continente americano, 31% en África, 28% en Asia, mientras que Europa (5%) y Oceanía (0,3%) presentaron las tasas más bajas de homicidio a nivel regional.
Si bien la tasa promedio global de homicidios es de 6.2 por cada 100.000 habitantes, África del Sur y América Central muestran promedios cuatro veces mayores (por arriba de 24 víctimas por cada 100.000 habitantes).
“Tenemos que comprender urgentemente por qué el crimen violento se ha convertido en una plaga en muchos países del mundo, que afecta en particular a los hombres jóvenes pero también a las mujeres”, dijo el analista de la UNODC Jean-Luc Lemahieu.
Mujeres y violencia doméstica
En muchos casos, las mujeres fueron víctimas de violencia doméstica, que representa el 15% del total de homicidios en el mundo.
Mientras los hombres suelen morir a manos de un asaltante desconocido, las mujeres suelen ser asesinadas por personas que conocen, según el informe. “Su casa puede ser el lugar más peligroso para una mujer”, afirmó Lemahieu.
En América del Norte y América Latina, la violencia relacionada con las pandillas o maras representó en 2012 el 30% del total de asesinatos en esa región, comparado con el 1% de muertes por la misma causa en Asia, Europa y Oceanía. En estas regiones, sin embargo, el porcentaje de muertes por violencia doméstica es más alto que en América.
En América, el fenómeno de las pandillas también está relacionado con la demografía, porque en muchos países de la región hay un gran número de población juvenil, especialmente en los países en desarrollo.
Hombres jóvenes
Según la UNODC, los hombres jóvenes tienen más probabilidades de poseer armas y participar en crímenes callejeros, en guerras de pandillas y cometer delitos relacionados con el tráfico de drogas. Además los homicidios también son más frecuentes en las ciudades, donde se cometen tres veces más asesinatos que en las zonas menos pobladas.
El estudio también establece un vínculo directo entre el crimen y el desarrollo. Según la agencia de la ONU, los países con grandes desigualdades de ingresos tienen cuatro veces más probabilidades de verse afectados por la violencia que las sociedades más equitativos.
“Hay que combinar las políticas de prevención del delito con las de desarrollo económico y social", afirmó Yuri Fedotov, director ejecutivo de la UNODC, y explicó que la delincuencia crónica es al mismo tiempo causa y consecuencia de la pobreza, la inseguridad y el subdesarrollo.
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