Estados Unidos reconoció por primera vez ayer que el régimen sirio probablemente utilizó armas químicas pero al tiempo subrayó que sus informaciones no eran suficientes para tener la certeza de que Damasco cruzó la “línea roja” trazada por el presidente Barack Obama.
“La comunidad estadounidense del espionaje concluyó, con diferentes grados de certeza, que el régimen sirio ha utilizado armas químicas a pequeña escala en Siria, en particular sarín”, explicó la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), Caitlin Hayden, poco después de que el secretario de Defensa Chuck Hagel revelara esta información durante una visita a Abu Dhabi.
En la jerga de los servicios de inteligencia estadounidenses “diferentes grados de certeza” significa que las distintas agencias no están todas de acuerdo, explicó un alto responsable del Pentágono.
La Casa Blanca confirmó que había mandado una carta a varios miembros del Congreso con esta información pero que, sin embargo, todavía no había pruebas formales.
La evaluación está “fundada en parte sobre muestras” retiradas en personas, reveló Hayden, pero “la cadena de transmisión (de las muestras) no está clara, por eso no podemos confirmar cómo la exposición (al sarín) tuvo lugar”.
El gas sarín es un poderoso gas neurotóxico descubierto en vísperas de la Segunda Guerra Mundial en Alemania. El simple contacto con la piel bloquea la transmisión del influjo nervioso y conduce a la muerte por paro cardiorrespiratorio. Es inodoro e invisible.
“Considerando la importancia del tema y lo que sabemos por experiencia, las evaluaciones de inteligencia no son suficientes por sí mismas. Solo los hechos dignos de fe e indicios que nos aporten un cierto grado de confianza guiarán nuestro proceso de toma de decisiones, y reforzarán nuestra influencia al frente de la comunidad internacional”, agregó Hayden, la portavoz del NSC.
Por su parte, un alto funcionario estadounidense dijo en conferencia de prensa telefónica que si bien “todas las opciones” están a consideración, el gobierno quiere estar absolutamente seguro de que esas armas han sido utilizadas antes de concluir que la “línea roja” trazada por el presidente Barack Obama ha sido franqueada por Damasco.
Preocupación en el Congreso
Obama había advertido reiteradamente al gobierno de Assad sobre el uso de sus armas químicas, afirmando que se trataría de “un grave y trágico error” y que ello implicaría un “cambio de las reglas de juego”. El mandatario habló también de “líneas rojas” que Damasco no debía cruzar.
“Precisamente porque el presidente toma esta cuestión muy seriamente tenemos la obligación de investigar escrupulosamente todos los indicios sobre la utilización de armas químicas en Siria. Es la razón por la cual insistimos en una investigación de Naciones Unidas que podría evaluar las pruebas y comprobar lo que sucedió”, afirmó Hayden.
El senador republicano John McCain dijo a periodistas que “es evidente que se ha superado una línea roja”.
Sin embargo, el gobierno se muestra prudente, aludiendo a las “armas de destrucción masiva” supuestamente en poder del régimen iraquí de Sadam Hussein y que sirvieron de pretexto para la invasión de 2003 a ese país sin que, hasta el día de hoy, hayan sido encontradas.
Ayer el gobierno de Gran Bretaña anunció tener informaciones “convincentes” sobre el uso de armas químicas en Siria. Esto provocó una viva reacción de los republicanos en el Congreso y algunos demócratas mostraron también su preocupación.
Un demócrata, Richard Durbin, estimó que la situación exige una respuesta de Obama: “eso depende del comandante en jefe, pero es necesario hacer algo”.