8 de abril de 2016 - 00:00

Cerró anoche la campaña en Perú y Fujimori sigue como favorita

La expectativa es quién será el segundo, que la acompañaría a un casi seguro balotaje el 5 de junio.

La campaña presidencial en Perú se cerró anoche con los actos de los tres principales candidatos en la elección del 10 de abril: la derechista Keiko Fujimori, favorita en los sondeos, y sus escoltas: el centroderechista Pedro Pablo Kuczynski y la izquierdista Verónika Mendoza, ambos empatados en los sondeos.

La postulante del populista partido Fuerza Popular, Keiko Fujimori, eligió a Lima, su principal reducto electoral a nivel nacional, para bajar el telón de una campaña que la impulsó y consolidó en el primer lugar de las preferencias con poco más de un tercio de apoyo desde el inicio de la carrera electoral hace tres meses.

Si ningún candidato supera el 50% de los votos el 10 de abril, una segunda vuelta está prevista el 5 de junio entre los dos candidatos más votados. 
La hija mayor del encarcelado ex presidente Alberto Fujimori (1990-2000) se halla a las puertas, por segunda vez, de ganar unas elecciones que podrían convertirla en la primera mujer en gobernar Perú, con un 35% de intención de voto en promedio.

Keiko, de 40 años, se dirigió a sus seguidores desde la explanada del estadio Monumental, un amplio espacio público utilizado tradicionalmente para conciertos de música pop localizado en la periferia este de Lima.

La representante de Fuerza Popular recorrió todo Perú con manifestaciones, visitando en especial zonas rurales y de la selva, donde el recuerdo de la gestión de su padre están aún vivo por las políticas asistencialistas que aplicó.

Lima acogió también otra manifestación de cierre de campaña, la de la candidata del izquierdista Frente Amplio, Verónika Mendoza, quien marcha segunda en los sondeos en un empate técnico con el centroderechista Pedro Pablo Kuczynski, de la agrupación Peruanos por el Kambio. Ambos se ubican igualados en alrededor del 15%, 20 puntos porcentuales por debajo de Fujimori.

Mendoza se dirigió por la noche a sus seguidores en la céntrica plaza 2 de Mayo, en Lima, lugar tradicional de las manifestaciones obreras y de la izquierda peruana desde hace cuatro décadas.

Paralelamente, Pedro Pablo Kuczynski celebró su mitin de cierre en Cusco, la antigua capital del imperio incaico al sureste del país, una región donde se halla relegado y le urge ganar votos.

En total, diez candidatos postulan a la presidencia peruana para reemplazar a partir del 28 de julio entrante, por un período de cinco años, al saliente gobernante Ollanta Humala. En total están habilitados para votar 23 millones de peruanos, en un país donde el voto es obligatorio.

La campaña finalizó formalmente ayer debido a que empieza a regir desde hoy la prohibición de reuniones o manifestaciones públicas de carácter político, según la ley electoral. Los candidatos sin embargo podrán utilizar hoy -por último día- los medios de comunicación para exhortar a la población a votar por ellos.

La prohibición se extenderá también a la venta de bebidas alcohólicas a partir del sábado y por 48 horas, hasta el día siguiente de las elecciones del 10 de abril.

Una pesada herencia
Keiko carga con la herencia de su padre, quien en su gobierno (1990-2000) derrotó a la feroz guerrilla de Sendero Luminoso y a la hiperinflación que le dejó su antecesor Alan García. Pero ahora está preso y condenado a 25 años de cárcel como autor intelectual de dos matanzas con 25 víctimas, y corrupción.

Favorita en todos los sondeos e impulsada por el peso de su apellido -que aún rinde réditos en las clases populares de Perú- Keiko ha emprendido hace una década una cruzada destinada a lavar el honor de su familia, salpicada por una serie de escándalos de corrupción que opacaron la gestión del jefe del clan. Agencias

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