San Pablo celebró ayer la decimoséptima edición del masivo desfile del Orgullo Gay, con una gran fiesta callejera para la que sus organizadores esperaban cuatro millones de participantes unidos contra los prejuicios y a favor del matrimonio homosexual.
Bajo el lema “¡Para el armario nunca más!” que alude a la expresión que señala a los homosexuales encerrados en el clóset, el masivo desfile comenzó con más de una hora de atraso en un domingo frío y lluvioso que no desanimó a nadie.
El gran tema de la edición de este año es celebrar los avances alcanzados por la comunidad gay brasileña, pero también exigir transformaciones más profundas como una ley sobre el matrimonio civil entre personas del mismo sexo, por ahora autorizado sólo a través de la justicia.
“¡Viva la marcha!”, exclamó la ministra de Cultura Marta Suplicy, exalcaldesa de San Pablo y una reconocida promotora de los derechos de los homosexuales, presente junto a otros políticos y autoridades en el carro que encabezaba el desfile.