América Latina, por un lado, y Europa y Estados Unidos, por el otro, dividieron ayer en un rotundo apoyo y una marcada cautela, respectivamente, sus reacciones ante el ajustado triunfo de Nicolás Maduro en las elecciones en Venezuela. Declaraciones, mensajes en Twitter y comunicados sirvieron para que la región salude la victoria del chavismo y la continuidad del proceso venezolano, mientras desde Europa y EEUU se reclamó claridad en el escrutinio, un intenso recuento de votos y diálogo entre oficialismo y oposición.
Desde Buenos Aires, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que anoche mismo felicitó a Maduro por su triunfo, ratificó que viajará a la ceremonia de asunción, prevista para el viernes.
El ecuatoriano Rafael Correa, en tanto, felicitó a Maduro y vaticinó que Venezuela "jamás volverá al pasado". "¡Gloria al bravo pueblo que el yugo venció! Felicitaciones Presidente Maduro. Comandante Chávez: ¡Venezuela jamás volverá al pasado!", escribió Correa en Twitter.
Desde Montevideo, el Movimiento de Participación Popular (MPP), sector del gobernante Frente Amplio que fundó el presidente José Mujica, señaló que el de Maduro "es un triunfo de todos aquellos que soñamos con una sociedad más digna, justa y solidaria".
Brasil se expresó a través de su canciller, Antonio Patriota, quien consideró que el resultado "debe ser respetado" porque eso dispuso la autoridad electoral, y felicitó al pueblo venezolano "por el espíritu cívico y democrático demostrado".
El boliviano Evo Morales, que llamó "hermano" y "compañero" a Maduro, pidió respeto a los resultados de los comicios, "el pueblo ha decidido que la revolución bolivariana continúe". "Ganó la democracia en Venezuela", afirmó el gobernante boliviano.
Del otro lado, Estados Unidos juzgó "importante, prudente y necesario" un recuento de los votos de las elecciones de ayer, por lo "extremadamente ajustado" de los resultados, según el vocero del Departamento de Estado, Patrick Ventrell.
A su turno, la Unión Europea (UE) "tomó nota" de la victoria de Maduro, pero subrayó la importancia de que haya un resultado aceptado por todas las partes, después de que la oposición anunciase que no reconoce el recuento.
El Gobierno británico también se declaró "al tanto" del resultado de los comicios, que juzgó "en disputa" y, en un breve texto, instó a que "se aclare la situación".