Las historias de espionaje entre EEUU y Rusia tienen innumerables capítulos, aunque el caso de Fogle es el primero en que un diplomático destacado en suelo ruso es acusado abiertamente de espionaje.
Las historias de espionaje entre EEUU y Rusia tienen innumerables capítulos, aunque el caso de Fogle es el primero en que un diplomático destacado en suelo ruso es acusado abiertamente de espionaje.
El episodio previo más sonado se produjo hace 3 años, cuando EEUU entregó a Moscú un grupo de 10 espías entre los que se encontraba Anna Chapman, quien luego se convertiría en una estrella de televisión. La entrega se consumó a cambio de que Rusia liberara a 3 espías rusos que cumplían condena en Moscú por trabajar para los servicios secretos estadounidenses.
Por su parte, recientemente la justicia militar rusa condenó al ex militar Vladimir Lazar a 12 años de prisión por entregar a los servicios secretos de EEUU cartografía clasificada como secreto de Estado.