31 de agosto de 2019 - 00:00

Casa que une patrimonio e historia

Gran logro es la recuperacion y puesta en valor del solar donde estuvo la casa que habitó san  martín, entre 1814 y 1817.

Desde el histórico Día del Padre sanmartiniano, el 24 de agosto, los mendocinos, y ¿por qué no? la comunidad nacional, disponen la posibilidad de la visita al predio donde vivió el general José de San Martín, entre 1814 y 1817, mientras preparaba la gesta libertadora del continente americano.

Allí, estudiosos, visitantes y los habitantes de este suelo cuyano cuentan con el Museo de Sitio y Centro de Interpretación Casa de San Martín, que ha materializado la Municipalidad de Capital, a través de personal especializado en estos rescates.
La dirección de Corrientes 343 está definida ahora como un valioso hito de nuestro pasado, dentro de la ruta sanmartiniana, y por ende constituye un enclave histórico, preservado por leyes que lo amparan.

También el lugar hace un aporte al turismo mendocino, y así lo han interpretado los agentes de viajes nucleados en la entidad Amavyt, que ya han visitado el solar para compenetrarse de su significación e integrarlo a los circuitos de visitas turísticas.

Esa dirección, en la Cuarta Sección, corresponde al espacio que la memoria histórica e historiográfica atribuyeron a la localización de la vivienda donde residió tres años el Padre de la Patria, con su esposa María Remedios de Escalada, y donde nació su única hija, Merceditas.

Mucho se trabajó durante años para conseguir la materialización de lo que ahora tenemos, un baluarte en el devenir de nuestra provincia.

Habrá que recordar que hace un poco más de una década, concretamente en 2007, Los Andes titulaba en la sección Sociedad: “Duerme la idea que convierte el solar de San Martín en centro cultural”. Parecía que la burocracia y las trabas frenarían el intento de recuperar ese espacio. Finalmente se consiguió expropiar el inmueble y pasarlo al dominio de la comuna capitalina.

Podemos señalar sin temor a equivocarnos que el trabajo municipal fue acertado, conducido por el arqueólogo Horacio Chiavazza, que derivó en el diseño y la construcción de un muy digno museo de sitio y centro de interpretación, en los se aplicó rigor científico, histórico y criterio descriptivo.

Toda la reconstrucción recuerda al también valioso emprendimiento que conforma el conjunto urbano del Área Fundacional, que rescata el sitio donde fue fundada la Ciudad el 2 de marzo de 1561.

Entonces, Corrientes 343 significa un aporte de inmenso valor para la cultura y el turismo, que ahora debe ser unido a distintos sitios históricos de las cercanías, como son las ruinas de San Francisco, la plaza fundacional, el batán del Ejército de los Andes, que estuvo en la calle Coronel Díaz, y por supuesto con la Biblioteca Pública que lleva el nombre del prócer o el museo que administran las Damas Pro Glorias Mendocinas.

Y ni que hablar de la basílica de San Francisco, donde se encuentran los restos de la hija del Libertador, Mercedes, de su primera nieta, Josefa y de su yerno, Mariano Balcarce.

Con el solar de calle Corrientes, como hemos dicho, se hizo una obra a conciencia; ahora falta remediar el penoso estado del templo de calle España, cuya ‘salud’, como viene señalando este diario, es muy precaria.

Un párrafo final para señalar el acierto que fue traer a nuestra ciudad una delegación del Regimiento de Granaderos a Caballo, que desfiló por las calles y provocó la admiración de los vecinos.

Son sucesos o experiencias que permanecerán por siempre en la memoria de los ciudadanos e integrarán los anales de este suelo.

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